Mirtha Legrand volvió a internarse: cinco días no le alcanzaron para zafar
La conductora de 99 años reingresó al Mater Dei el viernes 18 con un cuadro compatible con neumopatía. Juana Viale volvió a hacerse cargo de la grabación del programa y fue a visitarla sin hacer declaraciones.
Digo yo: ¿a quién se le ocurre armar un cartel de festival con una señora de 99 años que ya nos había despedido el domingo 13? Pero acá estamos, otra vez en la puerta del Mater Dei, mirando el reloj y leyendo partes médicos como si fueran scalextric. Mirtha Legrand, la única conductora que puede estar internada y seguir siendo trending topic al mismo tiempo, volvió a quedar hospitalized el viernes 18 de septiembre por la tarde.
El parte oficial, firmado por el doctor Enrique Echagüe, describió un cuadro compatible con neumopatía y aclaró que la decisión fue quedarse en el sanatorio para completar estudios, tratamiento y controles. La institución agradeció la preocupación de la familia y avisó que el próximo parte se difundirá el lunes 21, salvo que haya algún cambio que obligue a comunicar antes. La transparencia es total. La preocupación, también.
Cinco días no le alcanzaron
Porque el alta había sido el domingo 13, después de una internación que arrancó el lunes 7. Aquella vez Legrand había ido a controles por una bronquitis que arrastraba hacía una semana y terminó quedándose por precaución, tras un cuadro respiratorio bronquial y un proceso gripal. El sanatorio dijo entonces que la recuperación seguiría en su casa y que la vuelta a la pantalla estaba cerca. Cerca, claro. A cinco días vista.
En estos cinco días en el domicilio, la conductora no había regresado a las grabaciones del ciclo. Y otra vez la historia se repite: en abril ya había suspendido actividades por una afección respiratoria, se recuperó en su casa y estiró el reposo por recomendación médica. Aquella ausencia duró tres semanas. Esta, por ahora, no sabemos cuánto durará.
Juana Viale, otra vez al frente
Mientras su abuela pelea su propia pulseada con la neumopatía, Juana Viale volvió a agarrar la lapicera. El viernes tenía a su cargo la grabación de la emisión del sábado, con una mesa que mezclaba perfiles bien distintos: Juana Repetto, Guillermo Pfening, Martín Menem, Álvaro Navia y Jésica Bossi. Una mesa con política, teatro, humor y chimentos. El combo clásico de la franquicia.
Esa misma noche, Viale se acercó al sanatorio a visitar a su abuela. No hizo declaraciones. Inteligente: cuando no hay nada que aportar, el silencio es el mejor parte médico. La familia, por ahora, deja que los médicos hablen y se limita a agradecer el respeto por la salud de Legrand.
- Cuadro compatible con neumopatía, según el parte del Mater Dei.
- Internación con objetivo de estudios, tratamiento y controles.
- Próximo parte previsto para el lunes 21, si no hay cambios.
- Cinco días después del alta del domingo 13, sin regreso a las grabaciones.
- Juana Viale volvió a hacerse cargo del programa y visitó a su abuela sin declarar.
- Antecedente de suspensión en abril por otra afección respiratoria, con reposo de tres semanas.
¿Qué valoración le pongo? Mire, yo soy de las que bancan a Mirtha desde hace décadas, pero cuando alguien de 99 años entra y sale de un sanatorio como si fuera un kiosco, una se empieza a preguntar si el cuerpo está dando señales. Por ahora, el parte es cauto, la familia pide respeto y el programa sigue, con Viale al mando y la marca Legrand intacta. Vale la entrada: no por la nota en sí, que es un parte médico con poco margen, sino porque Mirtha sigue siendo la única capaz de mover el avispero del showbiz argentino sin moverse de una cama de hospital.
Y un elogio para alguien que nadie nombra: a todo el equipo médico del Mater Dei que firma los partes, sostiene a la familia y, sobre todo, le devuelve el alta a una paciente nonagenaria dos veces en un mes. Eso, en cualquier idioma, vale oro.
