Wimbledon les cierra la puerta a los influencers y se planta: en el All England no se filtra con aro de luz ni se interrumpe el juego
El club inglés confirmó que no acreditará creadores de contenido en su próxima edición, en contraste con el US Open, que casi duplicó esas acreditaciones y terminó pidiendo silencio en plena cancha por culpa de un grupo que grababa con luz.
La imagen define la pulseada: el juez de silla Kader Nouni deteniendo el partido, sacándose el auricular y pidiendo que alguien apague esa cosa. Así arrancó el US Open en su última edición, con Naomi Osaka esperando el saque y un grupo de personas en una suite filmando con un aro de luz como si estuvieran en un rodaje. Wimbledon vio la escena, tomó nota y dijo basta: en el All England Club no se entra con aro de luz, no se filma a cualquier jugador en cualquier rincón del predio y, sobre todo, no se acredita a influencers ni a creadores de contenido.
Lo confirmó la organización del torneo más tradicional del tenis: no habrá credenciales especiales para influencers en la próxima edición. La decisión no es nueva ni sorpresa: ya estaba escrita en un reglamento que lleva años poniéndole límites a lo que se puede hacer adentro. No se permiten aros de luz durante los partidos, el personal acreditado tiene zonas restringidas para grabar, está prohibido el flash en pleno juego y ni se les ocurra aparecer con un palo de selfie. La filmación de los encuentros, además, tiene un régimen propio: lo que pasa en cancha no es de quien tenga una cámara, sino de quien tiene autorización.
A 28 años del reglamento estricto, la diferencia con Nueva York es total
El contraste con el US Open es de esos que duelen. El último Grand Slam del año pasó de acreditar a 54 creadores de contenido en 2025 a casi 100 en esta edición, con la idea de meter al torneo en cada vez más TikToks y Reels y pescar audiencias nuevas. El resultado fue el esperado: más celulares, más luces y más ruido. En el debut de Osaka ante Anastasia Zakharova hubo que parar el juego. Hubo quejas por los aros de luz en las tribunas. La organización aclaró, rápido, que esos intrusos no estaban en el grupo de acreditados, como si eso borrara el papelón.
“Si una grabación termina cortando el juego, ya se cruzó un límite.”Jessica Pegula
Las protagonistas hablaron. Osaka reconoció que los influencers pueden ayudar a que el tenis crezca, pero pidió cuidado para no interrumpir los partidos. Coco Gauff coincidió. Pegula fue la más filosa: si el show afuera termina adentro de la cancha, ya fue demasiado. Wimbledon escuchó todo eso y decidió no mover una sola coma de su libreto.
- Está prohibido usar aros de luz en cualquier partido dentro del predio.
- El personal acreditado solo puede grabar en zonas habilitadas del All England Club.
- No se permite el flash durante el juego, ni el uso de palos de selfie para grabar.
- Los celulares no pueden molestar a nadie alrededor ni interferir con lo que pasa en cancha.
- Cualquier uso comercial de imágenes o grabaciones requiere autorización expresa del club.
La lógica del All England es la misma hace décadas, adentro y afuera de la cancha. Código de vestimenta casi obligatorio en blanco, protocolo acumulado, cero concesión al escándalo. Mientras Nueva York apuesta a la viralidad y termina pidiendo disculpas en pleno set, Londres se queda con su vereda clásica y su silencio en los pasillos. La pregunta que queda dando vueltas es si el resto del circuito se va a sumar a la postura del club inglés o si va a seguir abriendo la puerta a los creadores pese a los papelones. Mientras tanto, yo ya sé qué prefiero: un tenis donde la pelota sea lo más ruidoso de la tribuna. El resto lo dejo a tu criterio.
El dato histórico del clásico moderno
Wimbledon es el único Grand Slam que se juega sobre césped desde 1877 y el único que mantiene el código de vestimenta íntegramente blanco como regla no escrita hasta que se volvió escrita. En 1995, después de varios episodios incómodos, el club publicó su famoso reglamento de indumentaria, el mismo espíritu que ahora aplica para los creadores de contenido: acá se viene a jugar al tenis, no a hacer contenido. Una pequeña chicana amable para Nueva York: mientras sigan sumando acreditados como si fueran entradas de recital, vamos a seguir disfrutando de las canchas inglesas en silencio. Y a vos, ¿te copa más el show de las redes o el silencio sagrado de Wimbledon?
