Viernes, 18 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Un ginkgo, tres épocas y dos horas y media de pausa: "El amigo silencioso" vale la entrada

Ildikó Enyedi vuelve a confiar en el ritmo lento y en las plantas como motor narrativo. Esta vez lo hace con Tony Leung y Léa Seydoux como anzuelo internacional, aunque la verdadera protagonista es un árbol.

Por Lorena RoblesCultura y espectáculos · 18 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Acá llega otra vez el truco de siempre: poner a dos estrellas enormes en el afiche y esconder detrás un árbol. Y sin embargo funciona. "El amigo silencioso", la nueva película de la húngara Ildikó Enyedi, se permite el lujo de casi no pasar nada durante casi dos horas y media, y aun así deja con ganas de quedarse un rato más en la sala. Vale la entrada, aunque aviso: no es para cualquiera.

La idea es tan sencilla como arriesgada. Un ginkgo plantado en el jardín botánico de una universidad alemana es el punto de encuentro de tres historias situadas en 1908, 1972 y 2020. Tres personajes que nunca se cruzan, tres épocas con sus propios conflictos, y ese árbol como testigo mudo que las une. La realización apuesta por un ritmo contemplativo, de esos que hoy suelen espantar al público acostumbrado a los cortes rápidos.

Tres historias, un solo tronco

La primera historia sigue a una joven que en 1908 se convierte en la primera estudiante universitaria de su camada y empieza a vincular los patrones de las plantas antiguas con la fotografía. Es un cruce hermoso entre ciencia e imagen que, sin decirlo, anticipa lo que vendrá después.

En 1972, un estudiante entra en escena a través del cuidado de geranios. La relación con las plantas pasa por el trabajo de cultivarlas y por la conexión íntima que se arma con lo verde. El segmento es el más silencioso de los tres y, por eso mismo, el que mejor le habla al estómago.

La historia de 2020 pone a un neurocientífico de Hong Kong a experimentar con bebés y con el ginkgo. La investigación científica se suma así a la fotografía y al cultivo como tres maneras distintas de asomarse al mundo vegetal. Acá aparece Tony Leung, que carga con el peso del tramo más cerebral sin perder humanidad.

  • 1908: una pionera de la fotografía botánica.
  • 1972: un joven que aprende a cuidar geranios.
  • 2020: un neurocientífico que usa el ginkgo en su laboratorio.

Elenco al servicio del árbol

Ildikó Enyedi, que ya había sorprendido con "En cuerpo y alma" y su nominación al Oscar, escribe y dirige con la misma paciencia de siempre. El elenco, encabezado por Tony Leung, Léa Seydoux y Luna Wedler, no compite por protagonismo: cada uno ocupa el tiempo justo y se corre cuando el plano pide que el árbol hable. Esa disciplina hoy casi no se ve en el cine de autor masivo, y acá se agradece.

La pregunta que dejó la proyección es la mejor que se puede llevar un espectador: qué nos interesa de una película que conecta vidas distintas a través de un árbol. La respuesta, claro, cambia con la butaca. Pero si uno sale pensando en las plantas que tiene en el balcón y en cómo las mira, Enyedi ya ganó. Un elogio aparte para el equipo de fotografía, que le saca jugo a cada hoja como si fueran las únicas testigos de todo esto.

LR
Lorena RoblesCultura y espectáculos

Te puede interesar