Espaguetis con choclo dorado y salsa de queso: una comida rápida para resolver la semana
Cebolla morada, maíz dulce y una crema que se arma en la sartén con el agua de cocción: la receta que combina pasta y verdura en unos treinta minutos.
Hervir los espaguetis en abundante agua con sal y, en paralelo, dorar una cebolla morada con aceite de oliva durante cinco minutos: esos son los dos fuegos que mueven esta preparación, que lleva alrededor de treinta minutos de principio a fin y puede llegar a la mesa como plato principal, sin necesidad de sumar otra comida.
El truco está en el agua de cocción
Antes de colar la pasta, conviene guardar aproximadamente una taza del líquido de la olla. Una pequeña parte de esa agua se incorpora después a la leche y al queso rallado para formar una salsa fluida, y el resto queda a mano por si la crema queda demasiado espesa y necesita estirarse.
La base cremosa lleva leche, queso rallado y una pizca de nuez moscada. El queso se reparte en dos momentos: una mitad se disuelve en la sartén, a fuego mínimo, junto con la leche y el agua reservada, y la otra se agrega cuando el fuego ya está apagado. Quien prefiera puede reemplazar el queso rallado por queso crema o sumar un chorrito de crema de leche para reforzar la textura.
Cómo organizar la cocción en dos hornallas
- Espaguetis en abundante agua con sal durante el tiempo indicado en el paquete.
- Cebolla morada picada en aceite de oliva con una pizca de sal, durante unos cinco minutos, hasta que quede tierna y algo transparente.
- Choclo dulce incorporado a la sartén, salteado a fuego medio entre tres y cuatro minutos, hasta que se dore apenas.
- Leche, primera mitad del queso rallado y un chorrito del agua reservada, revolviendo suavemente a fuego mínimo para integrar.
- Pasta cocida sumada a la sartén y mezclada a fuego bajo con la salsa.
- Fuera del fuego: queso restante y pimienta negra recién molida.
Para servir, se distribuye la pasta en platos hondos y se termina con más queso y pimienta a gusto. Si se busca un acompañamiento, las opciones incluyen ensalada verde, tomate cortado al medio o tostadas de pan de masa madre, ideales para aprovechar la salsa que sobra en el plato.
