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Central Córdoba le arruinó la noche a Defensa y Justicia y lo dejó con las manos vacías en Santiago del Estero

El Halcón ganaba 2-0 y se subía a la punta del Grupo A, pero el Ferroviario lo empató sobre la hora con un penal repetido por VAR. Lo que tenía que ser fiesta terminó en empate y bronca para los de Florencio Varela.

Por Martín NievaDeportes · 18 de septiembre de 2026 · hace 2 h

A los 44 del segundo tiempo, con el reloj casi cumplido, Leonardo Sequeira mandó la pelota al fondo de la red y desató el delirio en el Madre de Ciudades. Central Córdoba, que perdía 2-0 desde el primer tiempo, se llevó un punto que vale oro y le arruinó la fiesta a un Defensa y Justicia que se había ilusionado con quedar como único líder del Grupo A del Clausura. Yo lo vi así: el Ferroviario nunca bajó los brazos y terminó cosechando lo que buscó con insistencia.

A los 27 minutos, Lucco avisó lo que sería la noche visitante

El arranque del partido fue todo de Defensa y Justicia. A los 27 del primer tiempo, Jeremías Lucco rompió el cero con una definición que mostró la diferencia de momento entre ambos equipos. El visitante manejó la pelota, se sintió cómodo y encontró espacios para lastimar a un Central Córdoba que no le encontraba la vuelta al partido.

Antes de que se fuera la primera etapa, Leandro Fernández estiró la ventaja y pintó el 2-0 que parecía definitivo. El Halcón jugaba bien, se agrupaba en bloque y lastimaba cada vez que pisaba el área. En el banco local empezaba a notarse la preocupación y la gente se empezaba a ir del estadio antes de tiempo, como pasó en otros partidos del ciclo.

A los 23 del segundo, Iacobellis volvió a meter al Ferroviario en partido

El complemento arrancó con otra cara. Central Córdoba salió a comerse la cancha y, a los 23, Marco Iacobellis firmó un golazo que volvió a prender la ilusión en las tribunas. Fue un puñal al corazón del equipo de Varela, que empezó a sentir el peso del resultado y a refugiarse cerca de Matías Borgogno.

De ahí al final fue un monólogo del local, con Defensa aguantando como podía y pidiendo la hora. Hasta que a los 44 llegó la jugada que cambió todo: una pelota que dio en el brazo de Nazareno Roselli, joven defensor de 20 años que había entrado hace poco por Damián Fernández. Echavarría, alertado por el VAR de Espinoza, cobró la mano tras mirarla casi cinco minutos. Lo que vino después fue puro vértigo.

  • Sequeira pateó el penal y Borgogno lo atajó, pero el VAR detectó que el arquero estaba adelantado.
  • La ejecución se repitió y, en la segunda, el uruguayo no falló: 2-2 y desahogo total en Santiago del Estero.
  • En los 16 minutos de descuento, Diego Barreda marcó un golazo de cabeza tras centro de Sequeira, pero el línea lo anuló por offside.
  • Defensa tuvo dos remates muy cerca que bien pudieron ser el tercero del Halcón.
  • Nadie pudo romper el empate y el punto se quedó en casa, con sabor a victoria para el Ferroviario.

Mirá, te lo digo sin vueltas: Defensa dejó pasar una chance enorme. Venía haciendo los méritos, ganaba cómodo y se topó con un Central Córdoba que nunca bajó los brazos y que, con el empuje de su gente y las decisiones del VAR, terminó empatando un partido que tenía perdido. Para el Ferroviario es un punto que vale muchísimo en lo anímico, después de varias fechas sin poder sumar de a tres. Para el Halcón, en cambio, es un golpe duro: se quedó sin la punta del Grupo A y con la sensación de que regaló algo que tenía en el bolsillo.

Como decía el Bambino Veira, en el fútbol no se regala nada. Y Defensa, esta noche, regaló demasiado. Central Córdoba, en tanto, sigue siendo ese equipo copado que pelea hasta el final, más allá de los nombres. En el historial reciente entre ambos en Santiago del Estero, al Ferroviario siempre se le hizo muy difícil ganarle al Halcón de Varela, así que el empate tiene un valor extra. Ojo, Defensa, que estas noches en el Madre de Ciudades se gastan rápido y los puntos que se vuelan no vuelven más.

MN

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