Venecia se rindió a los pies: dos óvalos de aplausos para Herzog y McDonagh
La Mostra arrancó con todo: más de siete minutos de ovación para la nueva locura del alemán y una historia de espías con acento setentista que tiene a una argentina en el ojo del huracán.
Abran una'école, saquen una botella y preparen pochoclos, porque el Festival de Cine de Venecia arrancó con el cartel que cualquiera quisiera ver: dos estrenos, dos ovaciones de pie y la sospecha de que este año la competencia se va a poner brava. Lo que sigue es cine del que justifica pagar el pasaje.
La primera sorpresa fue "Bucking Fastard", la nueva película de Werner Herzog, un director que a esta altura hace lo que quiere y el público lo festeja como si fuera un gol en el minuto noventa. La cinta reúne por primera vez frente a la cámara a Kate y Rooney Mara, dos hermanas que en la vida real siempre se cruzaron en pantalla con una de ellas en cuadro y la otra esperando el turno. Acá se ponen en la piel de unas gemelas metidas en un mundo de fantasía propia, con Orlando Bloom como interés romántico y secundario de lujo.
Herzog vuelve a hacer de Herzog: cámara inquieta, naturaleza desatada y ese tono entre documental y delirio que ya es marca registrada. El público de la sala lo entendió así y le regaló más de siete minutos de aplausos de pie, una cifra que en la Mostra pesa como un diploma. Bloom, mientras tanto, se tomó su rato de fama y se acercó a firmar autógrafos y sacarse fotos con los asistentes, como buen galán que sabe que la alfombra roja no termina en la alfombra.
McDonagh va por todo
En paralelo se vio "Caballo salvaje nueve", el desembarco de Martin McDonagh en la competencia oficial con una historia de espionaje ambientada en Chile durante 1973, el año del golpe contra Salvador Allende. La trama sigue a dos agentes de la CIA que se mueven entre Santiago y la Isla de Pascua, una geografía improbable que el director inglés usa para desarmar uno de los episodios más oscuros de la historia latinoamericana reciente.
El elenco es de esos que se miran y uno piensa cómo llegaron todos al mismo set: John Malkovich, Sam Rockwell, Steve Buscemi, Parker Posey, la chilena Mariana Di Girolamo y la actriz nacida en Brasil y radicada en Argentina Ailín Salas, que se cruzó en la alfombra roja con Di Girolamo y Buscemi antes de la proyección. La película compite por el León de Oro, lo que quiere decir que nadie fue a Venecia a hacer turismo.
- Werner Herzog volvió a la Mostra con "Bucking Fastard" y se llevó más de siete minutos de aplausos de pie.
- Kate y Rooney Mara comparten pantalla por primera vez, en un papel de gemelas con mundo propio.
- Orlando Bloom completa el triángulo y se dio el gusto de firmar autógrafos entre bambalinas.
- Martin McDonagh compite por el León de Oro con "Caballo salvaje nueve", un thriller de espías de la CIA en Chile en 1973.
- El elenco reúne a Malkovich, Rockwell, Buscemi, Posey, Di Girolamo y la argentina Ailín Salas.
Mi balance, sin pisar ninguna de las dos salas pero con el olfato afinado: "Bucking Fastard" vale la entrada y "Caballo salvaje nueve" vale la mitad por ahora, hasta que se confirme si McDonagh la sostiene o se le va de las manos como ya le pasó con algún título anterior. Lo que ya es seguro es que la Mostra encontró en esta primera jornada argumentos de sobra para justificar el viaje. Y un elogio para esa mano invisible que programa los horarios: meter las dos películas en el mismo día fue de genio, porque así nadie puede quejarse de haberse quedado con ganas.
