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Lunes, 19 de octubre de 2026
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Street Fighter le pega un combo a la taquilla global y deja a la crítica mirando desde el banquito

La adaptación de la saga de Capcom arrancó con 51,1 millones de dólares en su primer fin de semana y se subió al podio mundial, mientras la prensa especializada le baja el pulgar. Con 82 millones invertidos, la pulseada por la rentabilidad recién empieza.

Por Lorena RoblesCultura y espectáculos · · hace 1 h
Street Fighter le pega un combo a la taquilla global y deja a la crítica mirando desde el banquito

Dicen que el cine y los videojuegos son como vecinos que se llevan mal en la escalera: se cruzan, se miran de reojo y casi nunca se invitan a cenar. Pero de vez en cuando alguien los sienta en la misma mesa y pasa lo que acaba de pasar: Street Fighter, la nueva película basada en la franquicia de peleas de Capcom, pegó el puñetazo de Hadouken en la taquilla mundial y se llevó 51,1 millones de dólares en su primer fin de semana. Nada mal para un género que arrastra más tropiezos que aciertos.

La cifra se reparte entre el mercado estadounidense y el internacional, y le alcanza para ubicarse primera en el ranking global del fin de semana. Pero que nadie se confunda: ganar la pulseada inicial no es lo mismo que ganarla de verdad. Con un presupuesto de producción declarado de 82 millones de dólares, sin contar lo que se gastó en promoción y distribución, el verdadero examen llega ahora, con las semanas por delante y la palabra rentabilidad todavía en el aire.

Quiénes están detrás del combo

La película fue dirigida por Kitao Sakurai y reúne a un reparto que mezcla viejas caras del género con sorpresas inesperadas. Andrew Koji se pone en la piel de Ryu, Noah Centineo hace de Ken, Callina Liang se calza las zapatillas de Chun-Li, David Dastmalchian se transforma en M. Bison y Jason Momoa se anima a interpretar a Blanka, un personaje que en dos dimensiones era eléctrico y en la pantalla grande promete dar que hablar. Si Momoa mete la garra como metió la garra en sus papeles de acción, hay chances de que el personaje se robe la función.

Dos recepciones, dos varas

Acá viene la parte jugosa, esa que muestra que el mundo del cine todavía no se decide con qué regla medir las adaptaciones de videojuegos. Los espectadores que fueron a las salas con el joystick en el corazón salieron conformes: les gustaron las coreografías de combate, los efectos visuales y ese ritmo de entretenimiento que no te deja mirar el reloj. La prensa especializada, en cambio, arrugó la nariz: señales de problemas en el guion y calificaciones tibias, alrededor del 43 por ciento de aprobación, que en el idioma de Rotten Tomatoes significa 'si te crucés con esta peli en cable, mirala; pero no pagues la entrada grande'.

Como dato para ir calibrando expectativas, la apertura mundial de Street Fighter supera los números que logró Mortal Kombat en su debut estadounidense en 2021, aunque se queda corta frente a los 63 millones que amasó la secuela de aquella película en su estreno global. O sea: arrancó mejor que una, peor que la otra, y todavía no sabemos en qué estantería de la historia terminará.

El resultado acumulado en las próximas semanas será el que termine de inclinar la balanza en Paramount, Legendary y Capcom, los tres jugadores que apostaron a este combate. Si la cinta sostiene el ritmo y los fans la sostienen en la butaca, la puerta de las secuelas queda abierta. Si la taquilla se enfría más rápido que un round sin contacto, el proyecto se chupa el hadouken y chau, por ahora. Lo concreto es que la franquicia de peleas sigue viva en pantalla grande: con rendimientos desparejos, con críticas que se baten en retirada, pero viva.

Mi veredicto, con la escala de siempre: vale la entrada, preferentemente en y pochoclo barato, porque es un entretenimiento honesto, no la obra maestra que muchos esperábamos pero tampoco el papelón que algunos quisieron ver. Cine y videojuegos, por una vez, no se pelearon en la escalera: se dieron la mano a la fuerza y dejaron, en el rincón, a un director de sonido al que casi nadie nombra y al que habría que hacerle un monumento: gracias por hacer que cada golpe se sienta de verdad.

LR
Lorena RoblesCultura y espectáculos

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