Iván Noble rescata del cajón las canciones que el público casi se olvida
El músico anuncia tres fechas de Canciones traspapeladas en La Plata y San Telmo, y de yapa presenta su propia versión del clásico italiano Mi historia entre tus dedos, de Gianluca Grignani.
Dicen que el placard de la ropa fuera de temporada guarda más verdades que el ropero de uso diario. Algo así parece haber pensado Iván Noble a la hora de armar Canciones traspapeladas, ese repaso por esos temas propios que fueron quedando en el fondo del placard y que ahora vuelven a la luz. Vale la entrada, y de sobra.
El recorrido tendrá tres paradas bien concretas. La primera, el 17 de octubre de 2026 en el teatro Metro de La Plata. Las otras dos, ya en noviembre, en La Trastienda del barrio porteño de San Telmo, con funciones el 6 y el 13.
Una selección contra el piloto automático
El propio Noble contó que la idea nació de una necesidad bastante concreta: evitar que cada show termine apoyado siempre en las mismas canciones. Dicho de otro modo, sacudir el repertorio para que el público no se banque de memoria el mismo setlist de siempre. La propuesta pone en escena parte del material que había dejado de interpretar, piezas de distintas etapas de su carrera que llevaban mucho tiempo guardadas.
La italiana que se le metió en la cabeza
En paralelo a esa revisión, Noble presentó su versión de Mi historia entre tus dedos, el clásico del italiano Gianluca Grignani. La historia tiene su gracia: arrancó a interpretarla a partir de una invitación a la fiesta Fa, donde decidió cantar una composición ajena y se inclinó por esa balada. Después la sumó a sus shows y la respuesta del público terminó de empujarlo a grabarla.
“La gente, no importa si está en Formosa, en Cariló o en Paraguay, cuando llega el estribillo está toda cantando.”Iván Noble
El cantante rememoró que su vínculo con la canción italiana viene de lejos, de la infancia, de la mano de su madre. En lo de su abuela sonaban Domenico Modugno y otros intérpretes del género. Sin embargo, en sus primeros años como cantante de rock le costaba admitir ese gusto y reservaba esas canciones para los encuentros informales, como quien esconde un vinilo en el estante de abajo.
Tampoco es la primera vez que se anima con obras ajenas en su carrera solista. Grabó Las malas compañías junto a Joan Manuel Serrat y se dio el gusto de versionar a Leonardo Favio, a María Elena Walsh y hasta a Julio Iglesias. Según explicó, sus elecciones se apoyan en las canciones, sin atarse a un género. Una postura que, a esta altura, ya es marca registrada.
Mientras tanto, una pregunta queda picando entre los fans: ¿qué tema de su propia trayectoria les gustaría volver a escuchar en vivo en alguna de estas tres fechas? Si hay algo que este tipo de shows deja en claro, es que el archivo guarda más tesoros de los que uno cree. Y al final, como siempre, alguien se va a llevar un aplauso que nadie le había prometido: la madre que encendió la primera mecha musical en esa casa.
