Silo cierra su tercera temporada matando a casi diez mil de un plumazo y promete una cuarta con guerra servida en bandeja
El showrunner Graham Yost confirmó que la nueva entrega ya está filmada y que el final de la actual funciona como plataforma directa hacia un conflicto que se viene con todo. Mientras tanto, el capítulo "Troy" revela cómo funciona el mecanismo que mata a quienes salen del silo: nanobots, no aire tóxico.
Una serie que se llama Silo y que termina una temporada con una masacre de casi diez mil personas ya te avisa que la cosa no terminó ni cerca de terminar. Más bien al revés: empieza de verdad. Graham Yost, el creador y showrunner, confirmó que la cuarta temporada ya está filmada y en plena posproducción, y que lo que viene no es un recreo, es una guerra. Así, con esa palabra tan pesada que hoy se usa hasta para vender autos.
El episodio final lleva el nombre de "Troy", y no es casual. Por primera vez la serie entra al Silo 1 y nos planta a un personaje que aparece con la memoria borrada y un nombre nuevo encima. Daniel ya no es Daniel, ahora es Troy. Lo despiertan después de siete años de hibernación porque la rebelión del Silo 17 se les fue de las manos y alguien tiene que decidir qué hacer con diez mil vecinos ruidosos.
El verdadero mecanismo de la muerte
Lo que el capítulo termina de aclarar es uno de los misterios más sabrosos de la serie: por qué muere la gente cuando sale del silo. No es el aire tóxico, esa era la versión oficial, el cuento para dormir. Lo que te mata, querida audiencia, son nubes de nanobots. Robots chiquitos, invisibles, que te desintegran con una eficiencia que ya quisiera cualquier servicio de limpieza. Los drones completan el sistema de control, como si los nanobots fueran poco.
“Si hay una idea que resume toda la serie, sería quizá esta: buscar a personas que hagan lo correcto cuando conocen la verdad.”Graham Yost
En medio del quilombo general, Camille toma partido y se planta para impedir que se activen los conductos de gas letal. Es la escena más significativa del cierre, según el propio Yost, y marca el arco de un personaje que vive su propia redención adentro de una historia que no tiene redención fácil para nadie.
Victor, el Fundador interpretado por Matt Craven, también ocupa un lugar central en el desenlace. Después de ver la masacre del Silo 17 y los movimientos de Juliette y Camille, decide que ya fue. Se suicida. Y cuando le preguntaron por qué, Yost tiró una respuesta tan honesta como incómoda: "Si has conocido a alguien que se ha quitado la vida, nunca hay una respuesta concreta. A menudo hay muchas respuestas". Sin moraleja, sin cierre limpio, como la vida misma.
Lo que viene: treinta años de salto temporal y una guerra anunciada
El episodio salta tres décadas hacia adelante en el presente narrativo y deja a los habitantes del Silo 18 planeando pasar a la ofensiva. Mientras tanto, recibe un mensaje póstumo de Victor sobre una tal Helen, figura que tendrá peso en la próxima entrega. Yost describió la temporada 4 con una frase que no deja lugar a dudas: "Va a haber guerra". Y agregó algo que a los fans les va a gustar y a la vez les va a doler: "Juliette, desde el primer fotograma hasta el final, es nuestra Juliette, pero pasa por un calvario. La cuarta temporada no es fácil y, aunque el silo esté unido, eso no significa que no pueda fracturarse".
Mientras tanto, yo me quedo con una escena chica en medio de todo el espanto: Camille plantándose para que no se active el gas letal. No es heroísmo de manual, es alguien que hace lo que puede con lo que tiene. Vale la entrada, la tercera temporada de Silo, y vale también la espera para ver cómo se arma este quilombo que viene. Y un elogio para Matt Craven, que sostiene a Victor con una dignidad que ningún guion le escribe: se lo construye él, escena por escena, sin pedir permiso.
Te puede interesar
