Siete platos para no aburrirse en la cocina: de malfattis caseros al boeuf bourguignon de bolsillo
Un recorrido por el menú semanal que va de la pasta italiana sin amasar al guiso francés más accesible, con opciones para todos los gustos y niveles de paciencia.
Desde Tafí del Valle, donde el aire fresco de la mañana invita a prender el horno antes que cualquier otra cosa, les cuento que esta semana la cocina se vuelve una aliada y no una carga. El menú que armamos va de lo más simple a lo más elaborado, con opciones para aprovechar la despensa y la heladera sin tener que salir corriendo al mercado a cada rato.
La pasta que se hace sin amasar y un clásico de la cena porteña
Los malfattis de espinaca y ricota son, para mí, el plato más convocante del listado. Se llaman así en italiano porque quedan mal hechos a propósito, irregulares, formados con cuchara o con las manos, sin molde ni técnica especial. La mezcla lleva espinaca, ricota, harina, huevo y queso rallado, y se pueden hervir directo en la salsa o cocinarlos en agua y gratinarlos al horno con queso abundante. Salen entre dos mil y tres mil pesos por kilo de pasta, dependiendo de la marca de ricota, y se consiguen todos los ingredientes en cualquier dietética del centro.
- Ensalada tibia de espárragos con yema, rabanito y panceta.
- Milanesa de merluza a la inglesa con papas fritas y salsa tártara.
- Fugazetta con mozzarella y cebolla, ideal para freezar la masa.
- Guiso de fideos para aprovechar restos de carne y verdura.
- Boeuf bourguignon en versión económica con cortes accesibles.
- Marquise de chocolate sin TACC, con harina de almendras.
Cómo se llega a cada plato y cuánto lleva
Para la fugazetta, la base se puede preparar el domingo, freezarla y llevar directo al horno el viernes a la noche. El guiso de fideos sale con lo que sobre: un trozo de carne, zapallo, papa, zanahoria o cebollita van directo a la olla, y como todo guiso, mejora al día siguiente. El boeuf bourguignon lleva cortes más accesibles que el original francés, la cocción lenta ablanda la carne y concentra la salsa, y los champiñones, que aparecen en la receta clásica, quedan como opcionales. La marquise de chocolate sin TACC reemplaza la harina de trigo por harina de almendras y mantiene el sabor intenso del chocolate, con una textura aterciopelada que sorprende.
“La cocina de la semana no necesita grandes inversiones, solo un poco de paciencia y ganas de probar.”Gabriela Chaile
Si hay que pedirle un consejo a alguien que sabe, me lo dio don Esteban Salazar, cocinero de la peña La Quebrada: arrancá siempre por el plato más simple, el de los malfattis, y dejá el boeuf bourguignon para el domingo, cuando hay tiempo de dejarlo fuego lento. La marquise, asegura, conviene hacerla de noche y comerla fría al día siguiente, que ahí es cuando el chocolate termina de armar su carácter.
