Miércoles, 16 de septiembre de 2026
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Samuel L. Jackson y su debilidad: la peli que volvería a ver esta misma tarde

El actor sorprendió al elegir un thriller de los noventa por encima de todos sus taquillazos. La cinta que lo obsesiona es una rareza con Geena Davis, guion carísimo y una asesina con amnesia.

Por Lorena RoblesCultura y espectáculos · 16 de septiembre de 2026 · hace 1 h

A esta altura, uno ya se había hecho a la idea de que Samuel L. Jackson contestaría Pulp Fiction o, con algo de caradurismo, alguna de las ciento seis entregas de Marvel. Pero no. El hombre, con más de cien largometrajes en el lomo, dijo su favorita sin pestañear: Memoria letal, esa peli de acción con vueltas de tuerca que casi nadie recuerda en la mesa de los hits.

El cartel original, The Long Kiss Goodnight, ya marca el tono: una maestra que se despierta sin identidad y termina descubriendo que era una asesina de la CIA. Geena Davis se banca el doble juego y Jackson le pone el hombro como Mitch Hennessy, un detective privado medio desquiciado. El vínculo entre los dos mueve toda la pesquisa.

Un guion que se pagó como una estrella de rock

Acá viene lo jugoso: Shane Black, el mismo que después escribió y dirigió Iron Man 3, cobró cuatro millones de dólares solo por el libreto. En los noventa eso fue un récord absoluto. La New Line soltó 65 millones para producirla y volvió a la caja con 95. Negocio flojo, palabras mayores.

“Mi personaje favorito es una especie de detective privado un tanto excéntrico, un tipo un poco loco: Mitch Hennessy de Memoria letal. Me encanta esa película, me lo pasé genial con Geena Davis.”Samuel L. Jackson

Lo que conviene saber antes de poner Play

  • Año: 1996, dirigida por Renny Harlin.
  • Elenco central: Geena Davis y Samuel L. Jackson.
  • Género: thriller de acción con identidad oculta y espías.
  • Guion: Shane Black, récord de cuatro millones en la época.
  • Presupuesto: 65 millones de dólares; recaudación: 95 millones.
  • Estado: película de culto; hubo proyecto de segunda parte que no prosperó.

Mi veredicto, con la escala de siempre: vale la entrada. Es de esas joyitas que el público de a pie no fue a ver pero que el tiempo se encargó de reivindicar. Si Jackson, que las hizo todas, la elige como su favorita, algo tendrá. Y si el elogio hoy cae en algún guionista que cobraba fortunas por escribir escenas de tiros y persecuciones, que lo sepa: hay oficios que sobreviven al olvido.

LR
Lorena RoblesCultura y espectáculos

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