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Robótica, secundaria y a todo trapo: Neuquén se convierte en la capital del cables y la inventada

La final nacional de la Copa Robótica Educabot 2026 llega al Domuyo con 48 equipos, entrada libre y gratuita, y dos escuelas de la región que sueñan con el pase al Mundial.

Por Lorena RoblesCultura y espectáculos · 16 de septiembre de 2026 · hace 2 h

Aclaro desde el arranque, porque siempre hay algún desconfiado: esto no es un festival de música, es un encuentro de pibes con cables y tornillos. Aunque, viendo la convocatoria, bien podría venderse como show: 48 equipos de estudiantes secundarios de toda la Argentina van a copar el Centro de Convenciones Domuyo de Neuquén capital durante el viernes 25 y el sábado 26 de septiembre, con entrada absolutamente gratuita. La Copa Robótica Educabot 2026 define ahí a su campeón y, de paso, al representante argentino que viajará al FIRST Global Challenge de 2027. O sea: vale la entrada, y por mucho.

Qué se va a ver en la pista

La propuesta tiene como eje las pruebas en pista de prototipos autónomos y radiocontrolados, esos autitos o aparatitos que uno mira y piensa "yo a esa edad juntaba figuritas". Cada delegación llega a Neuquén después de un proceso de formación que arrancó en abril e incluyó desafíos virtuales para programar modelos de inteligencia artificial y resolver ejercicios de lógica en equipo. Vamos, lo que en mi época llamábamos "trabajo en grupo" y hoy, con más glamour, llaman "colaboración digital".

En juego hay mucho más que un trofeo: el equipo que gane la final se asegura un lugar en el FIRST Global Challenge 2027, la competencia internacional de robótica. La definición nacional reúne a 48 delegaciones, dos representantes por cada una de las 24 jurisdicciones del país, y todavía faltan resolverse las últimas plazas de Formosa y Corrientes. El formato cuenta con el respaldo técnico de Experiential Robotics Platform (XRP).

Los pibes locales

Entre los protagonistas habrá dos equipos de la región que ya saben lo que es transpirar la camiseta en serio:

  • Colegio Neuquén Oeste, con "Casi Media Docena", que se metió en la final después de ganar la instancia provincial.
  • EPET N.º 25 de Plottier, representada por "Wind Warriors", que también viene haciendo ruido con su prototipo.

Cada delegación se arma con cinco estudiantes de entre 15 y 18 años y un docente que oficia de mentor. Para competir, todos recibieron gratis los mismos kits y el acceso a plataformas educativas idénticas. Ese detalle me parece de los más importantes: no gana el que más plata tiene para comprarse un robotazo, gana el que mejor lo programó. Y eso, en un país donde muchas veces la meritocracia parece un chiste, es una pequeña gran noticia.

Una movida que va mucho más allá de la capital

La edición de este año, impulsada por Educabot y la Fundación Sadosky, movió a más de 15.000 estudiantes de 1.300 instituciones en todo el país. Un dato que me llamó la atención y que vale la pena repetir: el 66 por ciento de esos establecimientos son del interior. No de la Capital, no de Córdoba o Rosario pujante: del interior profundo, de esos pueblos que el periodismo central suele mirar por encima del hombro. La robótica, parece, llegó para democratizar lo que durante años fue coto de unos pocos.

El recorrido plantea aprender al experimentar, resolver problemas y colaborar con los compañeros, sin importar la experiencia previa con la programación o la robótica. Es decir, no importa si arrancás de cero o si ya cacharreás con un Arduino desde los doce: todos comparten base, todos juegan el mismo partido.

Las dos jornadas concentrarán la etapa final de ese proceso en una misma sede, con la particularidad de que cualquiera puede ir a ver a los pibes en acción. Y uno, mientras mira cómo un puñado de adolescentes programa un robot que se mueve solo, termina pensando en esos docentes que nadie nombra en los grandes titulares, los que se queman las pestañas corrigiendo líneas de código a las once de la noche para que sus alumnos tengan con qué soñar. A ellos, más que a los robots, vale la pena aplaudir.

LR
Lorena RoblesCultura y espectáculos

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