Pole a la gallega: Blaney manda en Phoenix y deja a Larson complicadísimo en la pelea por el título
El piloto del Team Penske se quedó con el mejor tiempo en la clasificación del óvalo de Arizona y sumó su 17ª pole en la Cup Series. El campeón parcial, Kyle Larson, arrancará 22° por problemas de grip y la diferencia de 49 puntos empieza a picar.
Volvió a hacerlo. Ryan Blaney volvió a hacer de las suyas en Phoenix: marcó el mejor tiempo en la clasificación, se llevó la pole position de la séptima fecha del Chase y le pintó una sonrisa enorme al Team Penske, que metió el 1-2 con Joey Logano como escolta a 32 milésimas. Vuelta de 26s250, martillo puro, para confirmar que en este óvalo de una milla el piloto del Ford Mustang N° 12 se siente como en su casa.
Minuto 1 de la qualy: 1-2 absoluto de Penske
La primera fila quedó monopolizada por el equipo de Roger Penske, con Logano listo para morderle el talón al poleman. Para Blaney, además, significa su 17ª pole en 414 carreras en la Cup Series, una cifra que lo mete en un club selecto y que en Phoenix tiene un gustito especial: ganó las dos últimas ediciones del Chase en este mismo circuito.
Minuto 2: Briscoe y la racha caliente
Detrás del dueto campeón se acomodó Chase Briscoe, que viene con el motor a tope después de ganar en Las Vegas y en Charlotte. El piloto del Joe Gibbs Racing largará tercero y le abre la puerta a una pelea de milésimas. Sus compañeros Denny Hamlin y Christopher Bell completaron el top 5, así que Joe Gibbs Racing se dio el gusto de copar la tercera fila.
- 3° Chase Briscoe (Joe Gibbs Racing) - llega con dos victorias al hilo.
- 4° Denny Hamlin (Joe Gibbs Racing) - candidato siempre.
- 5° Christopher Bell (Joe Gibbs Racing) - el top 5 quedó pintado de Toyota.
- 14° Daniel Suárez - el mexicano volvió a meterse en el lote de punta.
Minuto 3: Larson, el campeón que arrancará a preguntar
Acá está la noticia que sacude al campeonato. Kyle Larson, líder con 49 puntos de ventaja, tuvo problemas de grip en su única vuelta cronometrada y quedó 22°. Una posición que en cualquier circuito puede ser una anécdota, pero en Phoenix, con una primera etapa corta y 312 vueltas por delante, lo obliga a morder la estrategia desde la largada. El dato no es menor: el campeón parcial no puede darse el lujo de regalar etapas si quiere conservar ese colchón que parece enorme pero se evapora rápido.
Dato histórico del clásico
Phoenix Raceway ya es territorio Penske. Blaney ganó las dos últimas ediciones del Chase en este óvalo de Arizona y suma su tercera pole position en la pista. No es casualidad, es paternidad. Y como yapa, la estadística que duele: Carson Hocevar, también candidato al título, terminó 28° y fue el peor clasificado entre los pilotos del Chase. Para los de Chevrolet el domingo arrancó con la música a todo volumen del lado de Penske. Al amigo Larson, paciencia y muñeca: remontar en Phoenix siempre fue cosa seria.
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