Platense ganó, pero el Maracaná le pesó demasiado y la Libertadores se le escapó por un gol
El Calamar venció 2 a 1 a Fluminense en Vicente López con goles de Mainero y Sepúlveda, pero la derrota por 2 a 0 en Brasil dejó la serie 3 a 2 en favor del conjunto carioca, que avanzó a semifinales.
Les cuento de entrada lo que definió la noche: a los 30 minutos del segundo tiempo, una pérdida de Pablo Ferreira en la mitad de la cancha le permitió a Fluminense armar una contra letal que terminó con un enganche de Agustín Canobbio y el gol que silenció Vicente López. Esa jugada, y no otra, fue la que terminó con el sueño de Platense en la Copa Libertadores.
29′ y 47′: el Calamar lo daba vuelta
El arranque había sido una fiesta para el equipo de Martín Palermo. Guido Mainero se aprovechó de un despeje corto de Julián Millán y sacó un remate bajo que se desvió antes de meterse: 1 a 0 al Maracaná, bronca incluída. Minutos después, ya en el tiempo adicionado del primer tiempo, Mainero levantó un centro desde la derecha y Bruno Sepúlveda ganó de cabeza por el segundo palo para estampar el 2 a 0 que igualaba la serie global. Hasta ahí, el Calamar estaba haciendo todo bien.
Porque hay que recordar cómo se había llegado a este cruce. En Río de Janeiro, Fluminense se había quedado con un 2 a 0 que parecía definitivo gracias a los goles de Nonato y Hulk, dos apellidos que en Brasil pesan como pocos. Platense necesitaba ganar por dos o más para forzar los penales, y durante 45 minutos en su casa estuvo muy cerca de conseguirlo.
Fábio, el eterno
El arquero Fábio tuvo tres intervenciones determinantes para mantener vivo a Fluminense. Le ahogó el grito a Juan Saborido en un mano a mano, le sacó por encima un cabezazo a Ignacio Vázquez antes de los goles argentinos y, sobre el final, volvió a frustrar a Vázquez en otra pelota parada. Mientras tanto, del otro lado, Ganso había tenido el empate transitorio brasileño en el primer tiempo con un remate que se fue por arriba tras una gran combinación con Soteldo, y Hulk desperdició una chance clarísima en el cierre que bien pudo haber sentenciado la historia antes de tiempo.
- El 2 a 1 final dejó a Platense a un solo gol de llevar la definición a los penales.
- Mateo Mendia desperdició un rebote sobre el final, aunque la jugada estaba invalidada por offside.
- Fluminense se metió en semifinales de la Libertadores y espera por su próximo rival.
- Platense cerró su participación copera con una victoria en casa que dejó la frente en alto.
El dato histórico del clásico
Miren lo que son las cosas: la única vez que Platense había jugado unos cuartos de final de Copa Libertadores fue justamente esta serie. El club del norte del conurbano, de histórico paso por Primera B, se dio el gusto de competir de igual a igual con un equipo que tiene a Hulk y al inoxidable Fábio bajo los tres palos. No alcanza para festejar, pero queda en la historia grande del Calamar.
Chicana al margen, para Fluminense y su gente: disfruten las semifinales, que de Old Trafford han pasado hace rato pero de Lanús y de Platense no se olvidan más. Y a los hinchas del Calamar, a guardar este partido en el corazón: se perdió por un gol, sí, pero se perdió compitiendo hasta el último minuto de los cinco que adicionó el árbitro.
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