Miércoles, 9 de septiembre de 2026
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Las chicas se plantaron ante las campeonas y casi lo gritan: Italia 52, Estados Unidos 55

En el Mundial Femenino Berlín 2026, las italianas le pelearon de igual a igual a las norteamericanas y cayeron por tres en un cierre caliente por una decisión arbitral que no llegó. Zandalasini explotó, se arrepintió en público y dejó a todo el básquetbol con la boca abierta.

Por Martín NievaDeportes · 9 de septiembre de 2026 · hace 1 h

La pelota no quiso entrar. Esa fue, en una frase, la película que vimos en el cierre del partido: Italia, que durante cuarenta minutos le hizo sentir a Estados Unidos lo que muy pocos le hacen sentir en este deporte, terminó perdiendo 55 a 52 en el Mundial Femenino Berlín 2026. No por falta de coraje. No por falta de juego. Tres puntos. Menos que eso: una pelota que no entró.

El minuto final: la jugada que nos dejó hablando

A falta de segundos, Cecilia Zandalasini fue a buscar una pelota pintada de heroísmo, recibió un golpe en el rostro que nadie cobró y se comió el silbato. La italiana, en vez de mirar al piso, miró a los árbitros. Les dijo de todo, con la cara roja y el corazón afuera. La jugada siguiente pasó a segundo plano: lo que quedó flotando fue la reacción de una jugadora que se sintió sola ante tres jueces que, según el plantel europeo, miraron para otro lado cuando tenían que mirar para el lado de ella.

“No debía reaccionar así, me equivoqué. Ya me da vergüenza.”Cecilia Zandalasini, en diálogo con la televisión italiana

Ahí mismo, en caliente, Zandalasini pidió disculpas públicas. Lo hizo dos veces, con dos tonos distintos: una ante la cámara y otra en la conferencia de prensa, donde completó: «Me disculpo por cómo reaccioné al final. Había muchas emociones, pero debería haber sabido contenerlas mejor. Me disculpo con los árbitros». Lo de esta chica fue, en criollo, comerse el garrón y después dar la cara. Y eso, queridas y queridos, no abunda en el deporte de elite.

Palabra por palabra: lo que dejó la noche

  • Zandalasini, sobre el equipo: «Estoy súper orgullosa del equipo. Merecemos estar aquí y lo demostramos esta noche».
  • Gianni Petrucci, presidente de la Federación Italiana: «Árbitros tan buenos que merecen arbitrar la final. ¡Estoy orgulloso de estas chicas!».
  • Andrea Capobianco, entrenador: eligió el silencio y no hizo declaraciones sobre el arbitraje.
  • Próximo compromiso: Italia enfrentará a China por el segundo puesto de la zona, con la clasificación a octavos ya en el bolsillo.

La pregunta que nadie quiere hacerse

¿Tuvieron razón las italianas en reclamar o la calentura opacó un resultado que en el papel es legítimo? Me quedo con lo que vi: un equipo que se plantó, una estrella que se pasó de rosca y se hizo cargo, y un presidente federativo que eligió la ironía como escudo. Y un dato de color para terminar, porque a ustedes les gusta y a mí también: en el historial de los cruces entre Italia y Estados Unidos en mundiales femeninos, las europeas nunca habían estado tan cerca. Tres puntos de distancia, con una final de por medio en el aire, duelen más que veinte. Saludos a las gringas, que lo ganaron sufriendo como nunca: hoy les tocaba perder y zafaron de milagro.

MN

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