La ruta cordillerana que promete cambiar la temporada alta en el Pehuén
El 20 de enero queda habilitado el asfalto entre Aluminé y Villa Pehuenia, uno de los corredores más esperados del verano neuquino. Recorrido, costos y cómo llegar, en esta nota para ir armando la valija.
Te lo cuento parada por parada, como si estuviéramos charlando con el mate en la mano. El sol pega fuerte del lado de Pino Hachado y la línea de araucarias se recorta contra el cielo limpio de la Patagonia. Hace calor, pero a la vez corre un aire fresco que te avisa que estamos en plena cordillera. Es el escenario que va a cambiar desde el 20 de enero, cuando por fin se inaugure el asfalto de los primeros 38 kilómetros de la Ruta Provincial 23, el camino que une Villa Pehuenia con Aluminé y que durante años se bancó el ripio, el barro y la nieve.
Lo confirmó el gobernador Rolando Figueroa en una recorrida por la obra: el 20 de enero se corta la cinta del tramo que va de Pino Hachado al empalme con la Ruta 13. Es el primero de tres sectores que, sumados, completan unos 97 kilómetros de pavimento sobre los casi 187 que tiene la traza entera de la ruta.
Tres tramos para conectar el Pehuén
- Tramo uno, 38 kilómetros entre Pino Hachado y el empalme con la Ruta 13: listo para el 20 de enero, con puente nuevo sobre el arroyo Rebolledo incluido.
- Tramo dos, 22 kilómetros entre Puesto Jara y Litrán: arrancó a fines de 2023, frenó durante la veda climática invernal y a mediados de enero pasado llevaba 8 kilómetros pavimentados, con la idea de sumar otros 10 antes del próximo invierno.
- Tramo tres, 36 kilómetros entre Rahue y Pilo Lil: en abril registraba un avance del 29 por ciento y empuja el asfalto hacia el sur, en dirección a Junín de los Andes.
La Ruta 23 no es un camino más. Atraviesa Villa Pehuenia, Aluminé, Pilo Lil y Junín de los Andes, y en su recorrido toca tres pasos internacionales con Chile: Pino Hachado, Icalma y Mamuil Malal. Por eso el asfalto no es un capricho estético: es la diferencia entre llegar o quedarse a mitad de camino cuando cae una nevada fuera de temporada.
La obra, además, viene con todo lo que hace falta para aguantar el invierno de altura: alcantarillas, terraplenes, gaviones y bases anticongelantes. En algunos sectores se ajustó el trazado para no tocar araucarias, que en la zona están protegidas. Detalles que parecen menores y que sin embargo hablan de cómo se piensa una ruta cuando va a quedar para varias generaciones.
En cuanto a la plata, los valores que circulan por la zona para recorrer el tramo con vehículo propio arrancan en torno a los 30.000 a 40.000 pesos en nafta por los 38 kilómetros pavimentados que se estrenan en enero, dependiendo del consumo del auto y el precio del combustible. Hospedarse una noche en Villa Pehuenia o Aluminé, según la temporada, va de 80.000 a 150.000 pesos por habitación doble en hosterías y cabañas con buena vista al lago, siempre sujeto a disponibilidad. El peaje en la zona no es un dato que figure en el material de base, así que prefiero no meter la pata y dejarlo así.
Cómo llegar y qué tener en cuenta
- Desde Buenos Aires, lo más directo es tomar la Ruta 40 hasta Zapala y desde ahí empalmar con la Ruta 13 hacia Aluminé y luego la 23 hasta Villa Pehuenia. Son unos 1.600 kilómetros, unas 19 horas si se hace sin paradas largas.
- Desde el sur, la conexión más cómoda es por Junín de los Andes, cabecera de los siete lagos, y desde ahí bajar por la Ruta 23 hacia Rahue y Pilo Lil.
- Hay que cargar combustible siempre que se pueda: las estaciones en la comarca del Pehuén son contadas.
- Llevar dinero en efectivo, porque en muchos parajes la señal de celular es mala y los Posnet no siempre funcionan.
“El 20 de enero vamos a inaugurar el asfaltado de la ruta 23 entre Villa Pehuenia y Aluminé.”Rolando Figueroa, gobernador de Neuquén
Para el que está pensando en armarse el viaje, la lectura es clara: el verano 2025/26 va a ser la primera temporada en la que el ingreso a Villa Pehuenia por el norte no dependa del estado del ripio. Eso abre la puerta a escapadas de fin de semana largo sin el sobresalto de tener que volver antes de una tormenta, y le saca un peso de encima a los viajeros que siempre postergaban el recorrido por miedo a quedar varados.
Antes de cerrar, te dejo el consejo de un lugareño. Andrés Calfucura, guía de pesca de Aluminé hace más de veinte años, lo resume así: Cuando esté todo asfaltado, hay que venirse igual con un sweater grueso y un buen paraguas en el auto. Acá el clima cambia en media hora, y eso nadie lo va a poder emprolijar con una obra. Saber de eso, dice él, es la diferencia entre pasarla bien y pasarla mal.
