Etcheverry le pasó por encima a Navone y se prende en la segunda semana del US Open
El platense lo liquidó en tres sets corridos y se metió en octavos del Grand Slam neoyorquino. El rival llegaba con victorias sobre Djokovic y Berrettini, pero el físico dijo basta.
Lo vi claro desde el primer game: Tomás Etcheverry salió a comerse la cancha y a Mariano Navone no le quedó otra que mirar desde el otro lado de la red. Fue 6-4, 6-4 y 6-3 en dos horas y 27 minutos, un trámite que no dejó dudas en el Arthur Ashe. El platense, número 32 del ranking, se instaló en octavos de final del US Open y, de paso, le garantizó a la Argentina un representante en la segunda semana del último Grand Slam del año.
El cruce tenía todos los condimentos para ser parejo. Eran dos argentinos, dos singlistas del circuito, dos rivales que se conocen desde chiquitos. Pero la diferencia física terminó siendo determinante. Navone arrastraba casi tres horas más de tenis en sus piernas, producto de una primera semana maratónica que incluyó victorias resonantes sobre Novak Djokovic y Matteo Berrettini. Etcheverry, en cambio, había resuelto sus partidos con mayor holgura y llegó al cruce con el tanque lleno. Y eso, en best of five, pesa muchísimo.
A los 60 minutos ya tenía el partido controlado
El primer set fue el reflejo de lo que vendría. Etcheverry le quebró el servicio en el quinto game, mantuvo la diferencia hasta el final y cerró 6-4 con un game en blanco. El segundo arrancó cuesta abajo para Navone, que inmediatamente perdió su saque y nunca pudo meterse en el partido. El platense administró la ventaja con solidez, sin apurarse, sabiendo que el reloj corría a favor.
Recién en el tercer set Navone mostró algo de resistencia. Se quedaron 2-2 y el partido pareció equilibrarse. Pero fue un espejismo: Etcheverry quebró en el quinto game y volvió a quebrar en el noveno para sentenciar el 6-3 definitivo. La derecha del platense hizo el resto: winners desde todos los ángulos, drops letales y una lectura táctica impecable.
“No es fácil jugar contra un amigo. Es una partida de ajedrez, hay que tener paciencia porque te corre toda la cancha. Sin paciencia no le ganás.”Tomás Etcheverry
La segunda semana, otra vez
Para Etcheverry, esta clasificación a octavos tiene un sabor especial. Es su segunda segunda semana en un Grand Slam, la primera desde Roland Garros 2023. Más de dos años esperando volver a meterse entre los 16 mejores de un major. Venía buscándolo y sabía que estaba un poco más entero a nivel físico, reconoció el platense, que ahora espera al ganador del cruce entre el venezolano Mérida y el estadounidense Michelsen.
Mientras tanto, el otro argentino en carrera sigue siendo Francisco Cerúndolo, preclasificado número 25 del mundo, que el sábado tendrá una parada brava: nada menos que Taylor Fritz, el local, número 10 y finalista del último US Open. Otro duelo de esos que te hacen apretar los puños desde el sillón.
- Etcheverry no cedió un solo set en todo el torneo.
- Navone acumuló casi tres horas más de juego que su rival en la primera semana.
- Es la segunda vez que Etcheverry llega a octavos de un Grand Slam (la anterior fue Roland Garros 2023).
- El partido se jugó en la cancha Arthur Ashe, la principal del complejo Billie Jean King.
- En octavos, el platense enfrentará al ganador de Mérida vs. Michelsen.
El historial que escribe Tomás
Mirá, una cosa es decirlo con la calculadora y otra es verlo en la cancha. Etcheverry venía de perder cuatro partidos seguidos antes de Nueva York y muchos lo daban por fuera de la pelea grande. Pero el tenis tiene estas cosas: a veces el jugador aparece justo cuando nadie lo espera. Y lo de hoy fue un mensaje claro para el resto del cuadro. Ya no es una promesa, es un tipo que sabe ganar en los Grand Slam. Que lo digan en Flushing Meadows, donde recién empieza lo mejor.
