En la hilera de los emprendedores neuquinos, dos años de créditos que llegaron a los parajes más apartados
Neuquén Financia cumplió su segundo aniversario con 1.657 operaciones y un acumulado de 5.746 millones de pesos. Las mujeres y diversidades se quedaron con el 58 por ciento de los fondos, y la herramienta financiera llegó a más de cincuenta localidades y comisiones de fomento, incluso a rincones rurales donde el banco nunca tuvo sucursal.
Allá en el fondo de la feria, mientras acomodaba un mostrador lleno de panes caseros, una señora de Chos Malal me contaba que durante años le dijeron de todos lados que sin recibo de sueldo no había crédito posible, y que ella seguía escuchando esa frase como si fuera una sentencia escrita en la puerta del banco; así que cuando le pregunté qué pensaba del Neuquén Financia, el programa que acaba de cumplir dos años de vida, se le dibujó una sonrisa enorme y me respondió con una frase que todavía me resuena en la cabeza, textual como me lo pediste, porque así me la dijo: "Por fin me dieron la mano a mí también".
Yo le sigo el hilo a este programa desde que lo lanzaron en Neuquén, y la verdad es que cada vez que vuelvo a revisar los números me asombro un poco más, porque estamos hablando de 1.657 créditos concretados a lo largo de estos dos años, con un monto acumulado de 5.746 millones de pesos que se repartió por las siete regiones de la provincia, llegando a más de 50 localidades y comisiones de fomento, y eso incluye desde la capital hasta parajes tan alejados como Las Coloradas, Varvarco, Caviahue-Copahue y Los Chihuidos, donde un crédito a tasa promocional vale el doble porque es la diferencia entre quedarse esperando o animarse a producir.
Quién maneja la lapicera y cómo se repartió la plata
La herramienta la administra el Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo, más conocido como IADEP, y su directora, Anabel Lucero Idizarri, me lo resumió con una idea que vale la pena repetir tal cual: "La política pública busca dar respuesta a sectores que habitualmente no acceden a la oferta bancaria tradicional, combinando instancias de inducción financiera con tasas promocionales variables", y la verdad es que esa definición me parece la más honesta de todas, porque pone el acento en el lado humano antes que en el balance.
- Confluencia: 735 créditos por más de 2.500 millones de pesos, el 43,6 por ciento del total.
- Alto Neuquén: 271 créditos por más de 1.000 millones.
- Del Pehuén: 243 créditos por más de 760 millones.
- Los Lagos del Sur: 222 créditos por 680 millones.
- Las regiones De la Comarca, Vaca Muerta y Del Limay cerraron el mapa con participaciones que van del 2,8 al 5,9 por ciento.
- Por municipio, Neuquén capital concentró 580 operaciones; detrás se ubicaron Chos Malal (146), San Martín de los Andes (115), Zapala (100) y Plottier (72).
Mujeres y diversidades, las grandes protagonistas
Si hay un dato que a mí me emociona especialmente, es el que cuenta que las mujeres y diversidades se quedaron con el 58 por ciento de los fondos desembolsados: estamos hablando de 1.034 créditos por 3.370 millones de pesos, mientras que los varones recibieron el 41,1 por ciento restante, con 621 operaciones por 2.360 millones, y la verdad es que esa distribución no es un accidente sino el reflejo de un programa que, al menos en sus números, decidió mirar hacia donde más cuesta conseguir un aval.
Los rubros a los que fue a parar la plata son de lo más variados que uno se pueda imaginar, porque van desde la elaboración de alimentos y la gastronomía hasta el textil y la indumentaria, pasando por la cultura y la economía creativa, la estética y el bienestar, la carpintería, los servicios gráficos, la construcción y la producción agropecuaria, todos administrados a través de nueve subprogramas que involucran a distintas áreas del Estado provincial, entre ellas las de empleo, género, juventud, cultura, discapacidad y turismo, lo que termina armando una red bastante más amplia de lo que uno sospecha cuando escucha la palabra crédito.
Yo creo que lo más lindo de esta historia es que no se trata solamente de plata prestada, sino de una política pública que entendió que en muchos rincones de la Neuquén profunda, desde los grandes centros urbanos hasta los parajes más chiquitos donde el viento se lleva las promesas, la diferencia la hace alguien que te diga que sí, y así me lo dejó dicho aquella mujer de la feria, con los panes todavía humeando sobre el mostrador: "Por fin me dieron la mano a mí también".
