Cruce caliente en Nueva York: Navone y Etcheverry se citan en tercera ronda y prometen un clásico argento
Los dos argentinos dejaron en el camino a Berrettini y Fearnley y el viernes se verán las caras en el US Open. Uno sigue, el otro se vuelve. Historia pura del tenis nacional en cemento estadounidense.
Lo gritó con el puño cerrado y la mirada al cielo de Nueva York. Mariano Navone lo había dado vuelta otra vez. El chaqueño de 24 años venció al italiano Matteo Berrettini por 3-6, 6-3, 6-4 y 7-6 (4) y selló su pase a la tercera ronda del US Open, donde lo espera un rival con la misma camiseta: Tomás Etcheverry.
El arranque no fue fácil. Berrettini, finalista en Wimbledon 2021, mostró sus credenciales en el primer set y lo quebró en el momento justo para ponerse 6-3. Pero Navone no se desesperó. Se acomodó con el saque, lastimó con el drive y empezó a hacer correr al italiano. En el segundo parcial quebró para tomar la ventaja y repetir la fórmula en el tercero, siempre en los games decisivos. Un tenista de pies rápidos y cabeza fría.
4-1 y a guardar la pelota
El cuarto set fue una pulseada. Navone quebró primero, Berrettini devolvió la gentileza de inmediato y el set se fue al tie-break. Allí el argentino sacó a relucir su mejor versión: se plantó 4-1 con dos mini quiebres, estiró a 6-1 y cerró con un smash desde la red. El italiano salvó tres match points antes de caer en el cuarto, pero el destino ya estaba escrito en el cemento neoyorquino. Un dato explica la diferencia: Berrettini terminó con 77 errores no forzados contra 37 de Navone. Cuarenta pelotas de regalo que marcaron el partido.
En la otra cancha, Tomás Etcheverry también cumplió. El platense de 25 años, número 32 del ranking, derrotó al británico Jacob Fearnley por 6-3, 6-3, 3-6 y 6-3, en un partido que tuvo una interrupción de casi hora y media por lluvia cuando ya dominaba 6-3 y 5-3. La pausa no lo sacó de ritmo. Volvió, ganó el segundo set y siguió caminando. El tercero fue la única mancha: cedió un quiebre en el octavo game y lo perdió 6-3. Pero reaccionó rápido en el cuarto, cedió el saque inicial pero quebró dos veces seguidas para cerrar desde adelante. Un Etcheverry sólido, con el drive cruzado como bandera.
Historia y rivalidad
Para Etcheverry, llegar a esta instancia no es menor. Iguala su mejor performance en el US Open: la tercera ronda de 2024, cuando cayó con el ruso Daniil Medvedev. Ahora quiere ir más lejos, aunque primero deberá sortear a un compatriota que llega entonado.
El viernes, Navone y Etcheverry se medirán en una llave cien por ciento argentina por un lugar en octavos de final. Será apenas el segundo cruce entre ambos en el circuito profesional: el primero se dio este año en el Challenger de Tigre, con victoria de Navone en tres sets. Esta vez, la cita es en un Grand Slam. La diferencia, claro está.
¿Quién pasa? Me animo a decir que Navone llega con mejor ritmo y una victoria de peso como la de hoy. Pero Etcheverry tiene más rodaje en grandes escenarios y un ranking superior. Será cuestión de quién maneje mejor los nervios. Lo que sí puedo asegurar es esto: el tenis argentino vuelve a ser protagonista en Nueva York, y eso siempre es motivo de festejo. A vos, Italia y Reino Unido, los esperamos en la próxima.
