Construir un metro cuadrado exige 1,41 salarios netos, el registro más bajo en cinco años
La relación entre el RIPTE de junio y el valor de la construcción mejoró desde noviembre de 2023, pero un crédito UVA de 25 años comienza con una cuota equivalente a algo más de la mitad del salario neto promedio.
Construir un metro cuadrado demanda hoy 1,41 salarios netos mensuales, el nivel más bajo de los últimos cinco años. La estimación surge de comparar la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables, conocida como RIPTE, con el valor de la construcción publicado por la Asociación Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires, Apymeco.
En junio, el RIPTE bruto alcanzó 1.915.878 pesos y el neto quedó en 1.590.179 pesos. En tanto, Apymeco valuó el metro cuadrado en 2.254.981 pesos, equivalentes a 1.503,32 dólares. Por lo tanto, un trabajador en relación de dependencia necesitaría algo más que su sueldo completo, sin contar ningún otro gasto, para cubrir ese costo de obra.
La brecha mejoró, aunque continúa elevada
En junio de 2021, el salario neto promedio era de 70.146 pesos y el metro cuadrado se valuaba en 109.693 pesos, por lo que se necesitaban 1,56 salarios. La relación empeoró hasta noviembre de 2023, cuando llegó a 1,99 sueldos, y desde entonces se redujo cerca de 29 por ciento, hasta el 1,41 registrado en junio.
La mejora relativa de los ingresos frente al costo de construcción no resuelve por sí sola la accesibilidad a la vivienda. Un crédito hipotecario UVA continúa siendo una de las vías habituales para financiar la diferencia entre el salario y el valor de una propiedad.
- RIPTE bruto de junio: 1.915.878 pesos.
- RIPTE neto de junio: 1.590.179 pesos.
- Valor del metro cuadrado según Apymeco: 2.254.981 pesos.
- Equivalente en dólares: 1.503,32.
- Relación entre costo e ingreso: 1,41 salarios netos.
Según una simulación difundida por el Ministerio de Economía, un crédito de 120.920.000 pesos a tasa UVA más 7 por ciento, con un plazo de 25 años, comenzaría con una cuota de 865.098 pesos. Esa primera cuota equivale a algo más de la mitad del salario neto promedio actual y muestra por qué, aun con una relación algo más favorable entre ingresos y construcción, financiar la vivienda propia continúa siendo un desafío para una parte importante de los trabajadores asalariados.
La evolución de los próximos meses dependerá de cuánto avancen los salarios frente al costo de la construcción y de las condiciones de financiamiento. En lo inmediato, la decisión del productor esta semana se concentra en definir el presupuesto y la estrategia de obra con cautela, porque la recuperación de la capacidad de compra todavía no alcanza para cubrir por sí sola el valor de un metro cuadrado construido.
