Colapinto terminó el viernes a la sombra de Antonelli y con la pulseada pendiente en Madring
El pilarense cerró 15.° en la segunda práctica del Gran Premio de España, a casi un segundo del Mercedes del italiano que manda el campeonato. Probó compuestos, ensayó carrera y quedó a 727 milésimas de su propio compañero Pierre Gasly.
Lo vi claro desde la primera curva: la jornada en Madring no fue para ilusionarse ni para bajar los brazos. Franco Colapinto cerró el primer día del Gran Premio de España con el décimoprimer puesto en la primera tanda y un 15.° puesto en la segunda práctica libre, en un circuito nuevo que le regaló luces y sombras al piloto de Pilar y a su Alpine A526.
El arranque dejó buenas sensaciones con el compuesto medio, pero la verdadera prueba llegó cuando calzaron los neumáticos blandos. Ahí, en la ventana corta de la goma roja, el argentino metió su mejor registro: 1m35s886. No fue suficiente. El reloj le devolvió una realidad conocida: está un escalón abajo del ritmo de punta y todavía lejos de su compañero de equipo.
Minuto 30: el alerón nuevo y el simulacro de carrera
En boxes hubo movimiento. Alpine le montó a Colapinto un alerón delantero nuevo, lo ajustaron y lo volvieron a la pista. Sobre el final de la sesión, con tanque cargado, el pilarense hizo un stint largo para medir desgaste y comportamiento del A526. Dieciocho vueltas en total, divididas entre goma media, blanda y la simulación de carrera. Sirvió para juntar datos, aunque no para escalar en la tabla.
Minuto 47: la bandera roja que cortó el envión
Cuando Colapinto empezaba a hilar una serie con potencial, apareció el despiste del Racing Bulls de Arvid Lindblad: el británico se fue contra el muro, rompió la suspensión delantera y desparramó restos sobre el asfalto. La dirección de carrera sacó la bandera roja, limpió el circuito durante casi veinte minutos y el francés perdió el ritmo que venía construyendo. A esa mella se le sumaron dos sustos previos: el Red Bull de Liam Lawson y el Audi de Gabriel Bortoleto, ambos a paso de tortuga, le cortaron la vuelta lanzada.
La distancia con Gasly y la foto de la punta
- Colapinto: 15.°, 1m35s886 con neumáticos blandos, 18 vueltas.
- Pierre Gasly (Alpine): 11.°, 1m34s959. Diferencia interna: 727 milésimas.
- Kimi Antonelli (Mercedes): 1° con 1m33s662, líder del campeonato y referencia del día.
- Charles Leclerc (Ferrari): 2.° a 0s113. Lewis Hamilton (Ferrari): 3.° a 0s149.
- Lindblad (Racing Bulls) había quedado 4.° antes del accidente; lo siguieron Russell, Verstappen y Piastri.
- Lando Norris no marcó tiempos por una falla en la transmisión del McLaren.
Antonelli, con esa vuelta de 1m33s662, dejó en claro que el Mercedes W17 se adapta como guante al asfalto madrileño. Las Ferrari de Leclerc y Hamilton acecharon a menos de dos décimas, Verstappen se metió sexto a cuatro del italiano y Piastri séptimo a cinco. Mientras tanto, Colapinto quedó a 1s224 de la punta y a 727 milésimas del francés con el mismo auto. Esa es la vara que tiene que emparejar el sábado.
La tercera práctica arranca a las 7:30 de la mañana, hora argentina. La clasificación, desde las 11:00. Ahí se juega la moneda. Si el Alpine aparece con el alerón nuevo calibrado y Colapinto logra una vuelta limpia sin tráfico, la Q2 no es un imposible. Q1, en cambio, sería una decepción. La pulseada con Gasly, la gran prueba interna: ganarle al francés es ganarle al espejo.
Dato histórico del clásico del paddock: este es apenas el segundo Gran Premio de España que se corre fuera de Barcelona en toda la historia de la Fórmula 1. El primero fue en 1979, en el circuito urbano de Jarama, cuando el título se definió entre Jody Scheckter y Gilles Villeneuve. Cuarenta y seis años después, la categoría vuelve a mudar de casa en tierras españolas. Una pequeña revancha para los circuitos callejeros, que tantas veces le amargaron la vida a más de uno. Y una advertencia para Colapinto: en trazados nuevos, el que más aprende el viernes suele ser el que más arriesga el sábado.
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