Sábado, 5 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
PortadaDeportes
Deportes /

Colapinto acarició la Q3 en Monza y se prepara para dar el golpe en la qualy

El argentino cerró la última práctica del Gran Premio de Italia en el décimo puesto, a cinco milésimas de su compañero Gasly y a menos de un segundo del Mercedes de Russell, y dejó buenas sensaciones antes de la clasificación en el templo de la velocidad.

Por Martín NievaDeportes · 5 de septiembre de 2026 · hace 6 h

Te lo digo de arranque, porque la jugada manda: cuando se encendieron los tiempos rápidos, Franco Colapinto metió el Alpine en el décimo lugar de la tabla con 1m23s101, a cinco milésimas justas de su compañero Pierre Gasly. Un detalle mínimo que habla a las claras del nivel de paridad que encontró el equipo entre los dos A526.

Minuto 40: la vuelta que valió

Pasada la media hora de sesión, el pilarense volvió a pista con compuestos blandos para simular el trabajo de clasificación. En su primer intento de tres giros rápidos estampó el registro que lo dejó en el Top 10. Nada mal para un circuito donde el equilibrio entre carga aerodinámica y velocidad punta decide carreras enteras.

En el arranque, el francés y el argentino fueron los primeros en salir a la pista. La idea era clara: evaluar las actualizaciones que Alpine llevó desde Zandvoort con neumáticos medios, y después cargar combustible para rodar cerca de los 85 segundos por vuelta, emulando el ritmo de carrera. Colapinto completó 22 giros en total y cerró el día con la sensación de que el auto responde.

A menos de un segundo de Russell

  • Mejor tiempo de Colapinto: 1m23s101 (neumáticos blandos).
  • Distancia con Gasly: cinco milésimas.
  • Distancia con Russell, el más rápido: menos de un segundo.
  • Vueltas completadas: 22 en toda la sesión.
  • Trabajo previo con medios: mejor parcial de 1m23s766.

Y acá viene lo que me deja conforme: tanto Colapinto como Gasly terminaron a menos de un segundo del Mercedes de George Russell, que fue el más rápido de la jornada. En Monza, con sus rectas largas y frenadas al límite, quedarse en ese margen respecto al auto de punta no es un dato menor: es una señal de que el paquete técnico está rindiendo.

Ahora bien, falta lo más importante. La clasificación pone en juego todo: las zonas de frenaje de Monza castigan los errores y premian la eficiencia aerodinámica. Si el Alpine mantiene esa regularidad y Franco repite el nivel de la práctica, el décimo de hoy puede transformarse mañana en una posición de grilla todavía más adelante. Veremos.

Datos históricos del clásico: Monza es el templo de la velocidad del calendario, el circuito donde los motores cantan y donde los pilotos argentinos supieron hacerse notar a lo largo de las décadas. Así que, querido tifoso, agarrate: cuando en Monza se prende la qualy, hasta el más pintado se come los nervios.

MN

Te puede interesar