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Domingo, 11 de octubre de 2026
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Cinco movimientos cotidianos que sostienen la autonomía después de los 50

Una serie breve de ejercicios diseñada por fisioterapeutas canadienses apunta a entrenar la fuerza, el equilibrio y la movilidad articular con el objetivo de preservar la independencia en actividades de todos los días. La progresión, advierten los especialistas, debe ajustarse a la condición física de cada persona.

Por Walter MedinaPolítica provincial · · hace 55 min
Cinco movimientos cotidianos que sostienen la autonomía después de los 50

En el pasillo del consultorio, una mujer de 67 años le comenta al profesional que ya no se anima a subir al colectivo sin apoyar la mano en la barra. Le cuesta, dice, mantener el equilibrio cuando el vehículo frena. La escena se repite, con variantes, en miles de hogares: a partir de cierta edad, tareas que parecían automáticas empiezan a demandar un esfuerzo consciente. Y ese esfuerzo, subrayan los organismos de salud, se puede entrenar.

Las fisioterapeutas Teresa Liu-Ambrose y Julie Na, de la Universidad de Columbia Británica, difundieron una rutina breve con cinco ejercicios destinada a personas mayores de 50 años. El objetivo no es la marca estética ni el rendimiento deportivo, sino sostener capacidades concretas: levantarse de una silla sin ayuda, caminar sobre una vereda despareja, subir un escalón con seguridad, girar sin tambalearse.

Los cinco movimientos de la serie

  • Sentarse y levantarse de una silla, trabajando la fuerza de piernas y la coordinación.
  • Elevación de talones con apoyo en una superficie firme, para movilizar tobillos y activar la estabilidad al caminar.
  • Caminata o posición en tándem, con un pie delante del otro, que reduce la base de apoyo y desafía el equilibrio.
  • Elevación lateral de una pierna de pie, con sostén cercano, para entrenar la cadera y el control postural.
  • Apertura dinámica del pecho contra la pared, orientada a mantener la movilidad del torso y de los hombros.

El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos, dependiente de los Institutos Nacionales de Salud, sostiene que la actividad física en edades avanzadas debe combinar tres componentes: trabajo aeróbico, fortalecimiento muscular y entrenamiento del equilibrio. La institución remarca que la progresión debe ajustarse a la condición de cada persona y que no corresponde replicar la misma intensidad ni el mismo volumen para todos los cuerpos.

En la misma línea, la American Geriatrics Society incorporó el ejercicio de sentarse y levantarse entre las prácticas recomendadas para personas de 55 años o más, por su efecto sobre la fuerza, la coordinación y la movilidad articular. Propone comenzar con pocas repeticiones e incrementarlas de forma gradual, siempre con control en la ejecución.

Para los movimientos de tobillo, el mismo organismo sugiere realizarlos de manera lenta, sobre todo cuando existe inseguridad al mantener el equilibrio. En el caso del tándem, el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento recomienda practicarlo en un entorno seguro, con un punto de apoyo cercano, y consultar con un profesional de la salud o con un fisioterapeuta ante cualquier duda sobre la ejecución.

Qué dice la evidencia reciente

Un estudio publicado en marzo de 2026 en la revista PLOS One siguió durante doce semanas a 97 adultos de 65 años o más con dificultades previas para caminar. Una secuencia diaria diseñada con estos principios mostró mejoras en la velocidad de la marcha y en pruebas de equilibrio estandarizadas, aunque los autores aclaran que los resultados deben leerse con cautela: la muestra es acotada y cada adulto debe adaptar las cargas a su condición clínica antes de sumar repeticiones o intensidad.

Sigamos la plata: el costo de estos ejercicios es prácticamente nulo, no requieren equipamiento sofisticado y pueden incorporarse en bloques cortos dentro de la rutina hogareña. La inversión, en cambio, es alta cuando se postergan: una caída en un adulto mayor puede traducirse en una fractura, una internación y una pérdida de autonomía que, en muchos casos, ya no se recupera del todo.

Quien gana es quien decide moverse cada día dentro de sus posibilidades; quien pierde es quien espera a que el cuerpo le avise con un tropiezo.

WM
Walter MedinaPolítica provincial

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