Martes, 8 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
PortadaDeportes
Deportes /

Cerúndolo, de la vergüenza inicial al batacazo en el Arthur Ashe: le ganó a Fritz y se metió en octavos

El argentino remontó dos sets abajo, soportó el calor del público neoyorquino y firmó la victoria más resonante de su carrera en un Grand Slam. Detalles de una noche que arrancó con un papelón y terminó en fiesta.

Por Martín NievaDeportes · 8 de septiembre de 2026 · hace 1 h

A las cuatro de la tarde en Nueva York, en el estadio más grande del mundo del tenis, lo presentaron como chileno. Francisco Cerúndolo levantó la mano hacia el público, sin entender bien qué pasaba, y se fue a su posición. Cinco sets después, cuando la mano volvió a levantarse, ya no era un saludo protocolar: era el festejo de un triunfo que vale oro, el 3-6, 6-4, 6-3, 6-4 y 6-4 sobre Taylor Fritz en 3 horas y 41 minutos de juego. Del papelón al batacazo en un abrir y cerrar de ojos.

Porque arrancó mal. Muy mal. Fritz, décimo del ranking y uno de los jugadores más queridos por la hinchada local, se mostró firme desde el fondo, castigó con su servicio y se quedó con los dos primeros parciales sin mayores sobresaltos. Cerúndolo, número 25 del mundo, no le encontró la vuelta. Se lo vio errático, con golpes que se iban largos y una derecha que no hacía daño. Parecía un trámite.

Minuto 0 a 60: el momento en que la historia empezó a girar

Lo que pasó después fue pura cabezadurez argentina. Cerúndolo empezó a meter primeros servicios, soltó la derecha con la agresividad que lo caracteriza y le rompió el ritmo a Fritz, que de a poco fue perdiendo la brújula. El tercer set fue un 6-3 clarito y el cuarto, un calco. El estadio, que había sido una caldera para el estadounidense, empezó a quedarse mudo. La gente miraba sin entender qué estaba pasando. Y el argentino, cada vez más entero.

En el quinto set, Fritz tuvo sus chances. Contó con el aliento de las tribunas, llegó a tener pelota para quebrar en games clave y hasta contó con una doble falta que parecía darle respiro. Pero Cerúndolo se plantó. Sacó tres o cuatro primeros servicios inatajables en los momentos más calientes, esperó su oportunidad y la aprovechó: otra doble falla del estadounidense, el quiebre, y a cerrar. Así de simple se escribe; así de cuesta arriba se juega.

  • Cerúndolo perdió los dos primeros sets y terminó festejando en cinco: 3-6, 6-4, 6-3, 6-4 y 6-4.
  • El partido duró 3 horas y 41 minutos en el estadio Arthur Ashe, la cancha más grande del US Open.
  • Es la primera vez que el argentino llega a octavos de final del US Open en su carrera.
  • La organización lo presentó como chileno antes del partido, un error que recorrió el mundo por lo insólito.
  • En la ronda anterior había vencido a Jan-Lennard Struff (44°) también en cinco sets, en otro partido durísimo.

Para los que miramos de afuera, lo del arranque fue un detalle simpático que quedará en el anecdotario. Para Cerúndolo, la mochila era otra: había que ganar. Y la ganó con carácter, con el público en contra y contra un rival de fuste. No es poca cosa.

Un clásico moderno: cuando Cerúndolo se planta, Argentina festeja

Me acordé de otras remontadas criollas en Flushing Meadows, de aquella noche de Del Potro frente a Roddick, de los cinco sets de Nalbandian cuando todavía se creía. Es parte del ADN tenístico de este país: a veces se empieza dormido y se termina despierto. Cerúndolo, a sus 25 años, empieza a escribir su propio capítulo en esa historia. Y este jueves, cuando salga a la cancha en octavos, lo va a hacer con la mochila llena de confianza y el bolsillo lleno de puntos. Mientras tanto, en Estados Unidos todavía están preguntándose cómo se pronunciará bien el apellido del chico que les ganó en su propia casa. Una pista: es argentino. De los buenos.

MN

Te puede interesar