Boca se chocó con la pared mendocina y dejó dos puntos que le duelen
El conjunto de la Ribera se fue al descanso ganando 2-1 con goles de Velasco y Zenón, pero no pudo sostener la ventaja en el complemento. Sabatini facturó dos veces para Gimnasia, uno se lo bajó el VAR, y Fernández firmó el empate en el minuto 92.
Arrancá por la jugada que te quita el sueño: a los 16 del primer tiempo, Alan Velasco la rompió. Recibió de Leonel Flores, la pisó Tomás Belmonte y el diez la mandó al ángulo. Golazo. La Bombonera mendocina se silenció y Boca, por un rato, se sintió dueño del partido.
17 minutos: Sabatini dijo presente
Porque dos minutos después, Ignacio Sabatini se hizo cargo de un rebote en el área, aguantó la marca, se giró y la puso junto al palo. Empate 1-1 y a remar de nuevo. El Lobo no se achicó nunca.
37 minutos: el tuco de Velasco y la definición de Zenón
Boca volvió a pegar antes del descanso. Jugada de selección: caño de Velasco, taco para habilitar a Dylan Gorosito, centro al medio y Kevin Zenón la empujó para el 2-1. Primer gol del mediocampista desde mayo de 2025. El Xeneize se iba al vestuario con la sonrisa ancha.
Pero este Boca tiene una costumbre que ya preocupa: no sabe cuidar lo que tiene. En el complemento, Gimnasia fue, insistió, empujó. Y a los 70 llegó el cabezazo de Sabatini en el primer palo tras una pelota parada. El estadio explotó. Pero el VAR, con un offside finísimo, le bajó el pulgar al delantero y todo volvió a fojas cero. Flojo el consuelo, pero al menos le robaron el alma al visitante por un rato.
92 minutos: Esteban Fernández y el silencio en la Ribera
Boca se replegó. Tiró líneas atrás. Aguantó como pudo. Pero a los 92, un centro al área encontró un cabezazo corto de Jagger Herrera, la pelota quedó boyando y apareció Esteban Fernández, que la prendió de volea y la puso junto al palo. Dos a dos, final, y desahogo mendocino. Para Boca, dos puntos que se escurren entre los dedos.
- Gimnasia sigue puntero de la Zona A y se hace fuerte de local en el Víctor Antonio Legrotaglie.
- Boca queda sexto con 11 unidades y muestra una cara conocida: la de equipo que no cierra partidos.
- Kevin Zenón volvió al gol después de casi un año; una buena para Russo pensando en lo que viene.
- Sabatini fue la pesadilla de la defensa xeneize: convirtió dos, le anularon uno y ganó siempre de frente.
El historial del clásico en Mendoza tiene de todo, pero esta noche le pertenece al Lobo, que suma y suma en su casa y le mete presión al resto. A Boca le dejo una chicana con cariño: muchachos, si no quieren sufrir así, empiecen a defender las ventajas con algo más que corazón. Porque en el fútbol, como en la vida, el que se duerme en los descuentos termina pagándolo caro. Martín Nieva, Deportes.
