Argentina va por otro paso firme en Mar del Plata: recibe a Puerto Rico en una noche que vale Qatar 2027
El seleccionado de Prigioni debuta en la segunda fase clasificatoria ante un rival que trae a José Alvarado y que ya sabe lo que es complicarle la noche al equipo. Después, el lunes, la cita es en Quebec frente al líder Canadá.
A las 19.10, cuando la pelota suba en el Polideportivo Islas Malvinas, Argentina va a necesitar todo lo que tenga. Puerto Rico llega con un plantel que combina talento joven y rodaje en la mejor liga del mundo, y con un dato que a mí me hace ruido: en partidos recientes le ha complicado la vida a más de un candidato. Esta noche, en Mar del Plata, el seleccionado de Pablo Prigioni debuta en la segunda fase clasificatoria rumbo al Mundial Qatar 2027 con una sola idea en la cabeza: ganar y meter un pie firme en la zona de pasajes directos.
El conjunto argentino arriba a este cruce en el tercer puesto del Grupo F, con cinco victorias, una derrota y once puntos, igualado con Uruguay y a uno del líder Canadá. Puerto Rico, Bahamas y Panamá cierran la tabla. Como en esta segunda ronda se arrastran los resultados de la primera fase y aparecen nuevos rivales que vienen del otro grupo, cada victoria y cada diferencia empiezan a pesar el doble. Al final de la etapa, los tres mejores sacarán boleto directo a Qatar; el cuarto mejor entre los grupos E y F se quedará con la séptima plaza para el continente.
Minuto cero: el enemigo se llama Alvarado
Lo dijo Prigioni con la tranquilidad de quien ya se lo estudió: Puerto Rico tiene muy buenos jugadores y mucha calidad, y va a exigir al máximo. Lo dijo también Facundo Campazzo, el capitán, y lo subrayo yo: cuando un base con pasaje por la NBA se planta en la pintura contraria, la lectura del partido cambia. José Alvarado es el nombre propio del rival, un armador rápido, eléctrico, que en la NBA demostró que puede romper defensas con cambios de ritmo y penetraciones a toda velocidad.
“Se requiere una defensa especial para enfrentarlo.”Facundo Campazzo, capitán del seleccionado argentino
Por eso la noche no se gana solo con talento: se gana con cabeza y con marca. Prigioni lo planteó como una construcción de tres años, con jugadores que antes eran piezas chicas en sus clubes y hoy ya son protagonistas. Esa camada mezcla a Campazzo y Laprovittola en la conducción, a Gabriel Deck y Nicolás Brussino como hombres grandes con goleo, y a una camada joven que empieza a pedir pista: Leandro Bolmaro, Juan Pablo Vaulet, Gonzalo Corbalán, Juan Ignacio Marcos, Alex Negrete. La lista la completan José Vildoza, Leonardo Lema, Gonzalo Bressan, Francisco Cáffaro y Carlos Rivero.
Lunes 31 de agosto, 20.10 en Quebec: la otra final
Antes de pensar en el lunes, hay que pasar el jueves. Pero que nadie se confunda: el segundo compromiso de esta ventana es ni más ni menos que la visita a Canadá en Quebec, contra el único equipo que en la primera fase se quedó con un cruce directo ante Argentina. Será a las 20.10 y se televisará. Si el equipo de Prigioni quiere llegar con aire al tramo final de la fase, la fórmula es clara: ganar en casa y traerse algo de Canadá. Después, el resto se acomoda solo.
Un dato de esos que a mí me gusta guardar para el final: la última vez que Argentina jugó en Mar del Plata por una ventana clasificatoria, el Polideportivo Islas Malvinas se llenó hasta el último rincón y la gente empujó como si fuera una final. A Puerto Rico, que de visitante también sabe morder, le toca ahora conocer de cerca ese calor. Bienvenido al Sur, boricuas: aquí el clásico se gana con défense, con corazón y con la garganta llena.
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