Zverev pasó a Norrie sin despeinarse y salió a cruzar la movida de los tres sets
El alemán venció al británico por 7-6 (1) y 6-4 en la primera ronda del Masters 1000 de Shanghái y, ya en conferencia, le dejó un mensaje directo a los organizadores que quieren recortar los Grand Slams al mejor de tres mangas.
Arrancó el tie break, lo definió rápido y se llevó el primer set sin temblar. Después se sentó en el banco, se acomodó la visera y salió a cerrar el partido con la misma cara de póker. Alexander Zverev debutó en Shanghái con un triunfo 7-6 (1) y 6-4 sobre Cameron Norrie, en un partido que terminó siendo más trámite de lo que sugería el ranking de los dos.
La primera manga fue un laboratorio: ambos sostienen el servicio, los games pasan volando, no hay grieta. Hasta que el alemán destrabó el desempate con un parcial de 7-1 que le dio aire y le evitó desgastar energía en extras. Esa diferencia, mínima en el global, pesó como un gol de visitante: condicionó todo lo que vino.
6-4 y a la segunda: el set de la diferenci
En el segundo parcial, Zverev volvió a meter la marcha que le faltaba al británico. Norrie venía de perder la final de San Diego el domingo y arrastraba la mochila lógica de una semana larga. El alemán, en cambio, había quedado libre en la primera fecha y tenía el tanque lleno para pisar el acelerador. Un quiebre temprano le alcanzó para manejar la distancia y sentenciar el encuentro por 6-4, sin necesidad de estirarlo a un tercero.
Pero la noticia del día no fue el resultado. Fue lo que dijo después, en sala de prensa, cuando le preguntaron por la idea que están dando vueltas algunos torneos grandes de recortar las rondas iniciales al mejor de tres sets.
“Es lo más difícil de ganar en nuestro deporte porque jugamos al mejor de cinco sets. Es una de las cosas más extremas a nivel físico a las que te puedes enfrentar.”Alexander Zverev
El alemán fue al hueso. Para él, la exigencia de los Grand Slams no es un defecto del formato, es la razón por la que ganar uno vale lo que vale. Y agregó, sin titubear: No conozco a un solo jugador al que le gustaría jugar al mejor de tres sets. Una declaración de carácter, en primera persona, que dejó a los organizadores con la pelota picando en su campo.
- El Abierto de Australia está entre los que promueven el recorte a tres sets en las rondas iniciales, con el argumento de cuidar el físico, reducir lesiones y acercar a un público más joven.
- Zverev se planta: la dureza del formato largo es, según él, lo que le da peso histórico al torneo.
- No hubo un comunicado formal del circuito ATP respaldando o rechazando la propuesta, por lo que la frase del alemán se lee como postura individual con peso propio.
Lo cierto es que Zverev sigue con vida en Shanghái y con la voz alta. Norrie se vuelve a casa con la valija abierta y la chance de revisar en video ese desempate que se le escapó 7-1. El alemán, mientras tanto, ya piensa en la próxima ronda y, de paso, deja en claro que si de exigir se trata, él no le esquiva a la exigencia. Al contrario: la cobra como bandera.
