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Veintitrés años después, alguien en Paramount todavía cree que el oro sigue en el caño de escape

La productora reactivó la secuela de The Italian Job y suena Paul Feig como director. Sin elenco confirmado, sin fecha y con la sombra larga de una película que ya quedó en el imaginario colectivo.

Por Lorena RoblesCultura y espectáculos · 9 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Dicen que a la tercera generación se le acaba el ingenio, pero a Hollywood se le acaba el catálogo y vuelve a abrir la misma carpeta. Veintitrés años después del estreno de The Italian Job, Paramount decidió que todavía hay oro en esa mina y puso en marcha la secuela. La movida es tan previsible como un semáforo hackeado en hora pico: clásico rehecho, nostalgia revoleada y el mismo truco, pero en miniatura.

Lo concreto, hasta ahora, es bastante poco. La productora inició conversaciones con Paul Feig para que se ponga al frente del proyecto. Feig es un director asociado a la comedia de acción, responsable de la saga Mi villano favorito y de algunas películas de acción con Scarlett Johansson que mezclaron tiros con gag. Nada confirmado, todo en negociación. No hay reparto, no hay fecha de rodaje ni de estreno. Ni siquiera está claro si los actores originales aceptarán subirse otra vez a los Mini Cooper.

El reparto original, un signo de interrogación

  • Mark Wahlberg, el cerebro del grupo y cara visible de la historia.
  • Charlize Theron, la ladina de la planificación perfecta.
  • Jason Statham, la mano de obra pesada del equipo.
  • Donald Sutherland y Edward Norton, los villanos que todavía se recuerdan con una sonrisa.
  • Jason Statham, el Especialista con el póker más explosivo del cine reciente.

La película original, dirigida por F. Gary Gray, fue en sí misma una remake del film británico de 1969 que encabezaba Michael Caine. Acá la actualizaron con Minis tuneados, un robo de oro en Los Ángeles y un sistema para hackear semáforos que hoy suena tan ingenuo como encender un cigarrillo con una estampilla. La fórmula funcionó: costó sesenta millones de dólares y recaudó 176 en todo el mundo. Para los parámetros de la industria, eso es un golazo. Para los que la vieron tres veces en DVD, es una pieza de culto contatachable.

El gran interrogante es qué hará Feig con el material. Su trayectoria apunta a un tono más liviano, más cómico, más cercano al cruce de buddy movie con comedia de enredos que al thriller elegante y milimétrico de Gray. ¿Eso es buena noticia? Puede ser. También puede ser el camino más corto para que la secuela pierda la tensión que tenía la original. El equilibrio entre robo, humor y personajes era lo que la sostenía. Si se corre demasiado hacia la parodia, la marca se evapora.

Mientras tanto, mi calificación tentativa: vale la mitad. Vale porque el material original tiene cuerda para rato, los personajes están en el inconsciente colectivo y la idea de ver a Theron y Statham otra vez en acción tiene un encanto innegable. Vale la mitad porque las secuelas tardías suelen llegar con el relleno ya escrito, los guiones flojos y la urgencia de exprimir una franquicia que nadie pidió resucitar. Habrá que ver qué pasa cuando empiecen a caer las primeras confirmaciones. Por ahora, Paramount pone primera, y nosotros cruzamos los dedos para que no se le trabe la caja de cambios.

Y mientras la industria decide si vuelve a poner en marcha el plan maestro, uno celebra en silencio el laburo de los dobles de riesgo que, hace más de dos décadas, hicieron creíble cada persecución en los túneles de Los Ángeles. Esos sí que merecían un crédito extra.

LR
Lorena RoblesCultura y espectáculos

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