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Tres mujeres y una sola corona: la final de Gran Hermano que nunca vimos

Charlotte Caniggia, Solange Abraham y Yisela Yipio Pintos se juegan el título entre el lunes y el miércoles. Histórico: por primera vez en Argentina, la definición del reality más visto del país es exclusivamente femenina.

Por Lorena RoblesCultura y espectáculos · 10 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Si alguien me decía, allá por marzo, que íbamos a terminar septiembre debatiendo entre tres mujeres quién se llevaba el trofeo de Gran Hermano, le contestaba con una carcajada. Y acá estamos: Charlotte Caniggia, Solange Abraham y Yisela Yipio Pintos, las tres paradas en la puerta del estudio esperando que el público decida quién se queda con la corona de Generación Dorada. Nunca pasó en Argentina. Ni en 2007, ni en 2016, ni en la era dorada de Marcos, Bautista y Algorta. La final es toda de ellas, y eso, le pese a quien le pese, ya es un hecho histórico del formato.

La agenda de los últimos días

  • Lunes 14 de septiembre: gala donde se define el tercer puesto. Una de las tres queda afuera y se despide de la pelea por el título.
  • Martes 15: emisión especial de debate dedicada a quien haya salido tercera, con un repaso de su paso por la casa.
  • Miércoles 16: la noche decisiva. El público vota y elige a la ganadora de la edición.
  • Jueves 17: cierre con Noche de campeonas, un programa con las dos finalistas que llegaron al final.

Vale la entrada, y de sobra. No por las galas en sí, que ya sabemos cómo son: bombazos, familiares nerviosos y un conductor desatado con el sobre en la mano. Vale la entrada por el peso específico del momento. Tres mujeres en la última semana significa tres historias distintas mirándose de frente. Charlotte, con su ADN mediático a cuestas y la mochila de ser la hija de sus padres. Solange, la jugadora que sostuvo un perfil bajo hasta que la cámara la dejó sin excusas. Y Yisela, la sorpresa que llegó desde un lugar que nadie tenía en el radar y se plantó en el mano a mano con Luana Fernández como si llevara años en esto.

“Chicas, que gane la mejor, la que el supremo elija, como dice Santi. Todo lo que pasó en esta casa, lo dejo acá y espero conocerlas afuera como personas.”Luana Fernández, al quedar eliminada

Esa despedida de Luana, cantando a Gilda mientras cruzaba la pasarela, fue el mejor resumen de lo que fue esta edición: emoción genuina en medio de un juego que muchas veces parece perder el norte. Se fue cuarta, contenta, cantando. Eso vale mucho más que cualquier frase marketinera.

El voto del público definirá el orden final. ¿A quién le corresponde el título? La pregunta queda picando. Pero antes de responderla, reconozcamos algo que a veces se nos olvida cuando estamos mirando realities: detrás de cada participante hay una persona que se expuso durante meses, comió arroz quemado, lloró a las tres de la mañana y se bancó el archivo. Las tres finalistas se lo ganaron con creces. Y la producción, para variar, acertó: la mejor temporada en años se cierra como tenía que cerrarse. Un aplauso silencioso para Luana, la que no llegó a la final pero se retiró como campeona de otra cosa.

LR
Lorena RoblesCultura y espectáculos

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