Talleres se vuelve de La Bombonera con las manos vacías y el alma en el lastre
La caída 2-1 ante Boca dejó a la T hundida en el fondo de la Zona A, con apenas 9 unidades y un DT que se plantó en la conferencia, caliente pero sin esconderse.
Te lo resumo de arranque, porque la imagen lo dice todo: a los 90 minutos, cuando la pelota se fue por última vez del área de Talleres en La Bombonera, el 2-1 ya estaba clavado en el marcador como un destino inevitable. Boca ganó con justeza, la T volvió a Córdoba en silencio y la tabla de la Zona A del Torneo Clausura le pasó por encima: nueve puntos, último, sin aire.
La tabla no miente
Nueve puntos en once fechas. Un equipo que había llegado a este tramo con la ilusión de pelear arriba y que se topa, una vez más, con la propia sombra. La derrota ante Boca no fue un accidente: fue la confirmación de un presente que viene golpeando desde hace rato. Y lo saben en el banco, lo sabe el plantel, lo sabe la gente que se fue de La Bombonera masticando bronca.
De Felippe, cara a cara con la crítica
Omar De Felippe se paró delante del micrófono y, lejos de buscar excusas, eligió el camino más incómodo: hacerse cargo. Le preguntaron por la ausencia de juveniles y por la continuidad de algunos jugadores que la hinchada cordobesa ya no tolera. Y el técnico respondió con la crudeza de quien sabe que el banco empieza a temblar.
“Hay grandes que no están bien, te lo vengo explicando desde que empezamos. ¿A quién querés que ponga, a mi vieja? Pongo a los que están mejor de los que entrenan para que asuman la responsabilidad.”Omar De Felippe
Después completó la idea, sin esquivar el bulto: las críticas que apuntan siempre a tres o cuatro nombres, la decisión de no poner a algunos y de privilegiar a los que se bancan el compromiso. También dejó una frase que retrata su estado de ánimo tras la derrota.
“Estoy caliente porque perdimos, es distinto a estar enojado.”Omar De Felippe
Mirada corta, futuro chico
El entrenador fue tajante cuando le preguntaron por el calendario largo. A su entender, proyectar más allá de la próxima fecha no tiene sentido en un equipo que pelea por salir del pozo fecha a fecha.
“Hablar del año que viene es una utopía, hablemos de la semana que viene.”Omar De Felippe
Y al final, con la honestidad que suele aparecer en los entrenadores cuando el resultado los castiga, De Felippe dejó una frase que duele pero retrata al personaje: no tener respuestas para la gente, no querer ni poner la cara, pero saber que hay que estar. Y un dato que él rescató para no caer en la depresión total: desde que él llegó, el equipo mejoró un cien por ciento. Lo que pasa es que, en el fútbol de hoy, mejorar no alcanza: hay que ganar.
El dato del clásico
Para ir cerrando, vale un repasito histórico que siempre viene bien en estos momentos. La última vez que Talleres había ganado en La Bombonera por torneo local había sido hace varios años, en una jornada que los hinchas xeneizes recuerdan con fastidio y los cordobeses atesoran como un trofeo de guerra. Que Boca nos haya ganado en casa no sorprende a nadie: lo que sí duele es cómo se dio y dónde nos deja parados en la tabla. Así que, querido Boca, a disfrutar el triunfo que se les dio; nosotros ya estamos pensando en la próxima fecha, con nueve puntos a cuestas y la convicción de que este pozo, de alguna manera, se va a terminar.
