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Such Brave Girls vuelve con la misma familia disfuncional y el mismo humor corrosivo: ahora en Filmin

La segunda temporada de la comedia británica ya se puede ver en la plataforma española. Kat Sadler, Lizzie Davidson y Louise Brealey retoman a una madre y dos hijas que se hacen daño con una sonrisa.

Por Lorena RoblesCultura y espectáculos · 22 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Hay un cartel promocional de esta serie que muestra a las tres protagonistas con cara de funeral y la sonrisa que pondría alguien a punto de prender fuego la casa. Es la mejor sinopsis posible. Such Brave Girls volvió, y lo hizo con la misma energía con la que una familia discute en una mesa de domingo: todos quieren ganar y nadie va a ceder.

La segunda temporada, compuesta por seis episodios de media hora, ya está disponible en Filmin en España, según confirmó la plataforma. La llegada se produjo unos catorce meses después del estreno original de la entrega, mientras que la primera temporada había desembarcado en el mismo catálogo durante 2024.

Una madre y dos chicas que no se bankan

Kat Sadler interpreta a Josie y firma los guiones. Lizzie Davidson es Billie, la hermana. Louise Brealey completa el núcleo como Deb, la madre. Las tres comparten elenco desde la primera entrega y sostienen una historia donde cada decisión de una les revienta en la cara a las otras. Las parejas sentimentales también quedan atrapadas en la misma red.

El arranque de los nuevos capítulos marca el tono: Billie y Deb secuestran a Josie para llevarla a casarse con Seb, el personaje de Freddie Meredith. No hace falta explicar mucho más. La presión familiar y los vínculos conflictivos quedan instalados desde el primer minuto, sin anestesia.

Humor con salud mental en el medio

La autora mete en la escritura experiencias propias y las mezcla con el universo de los personajes. Josie tiene antecedentes psiquiátricos, pero la serie no se queda ahí: también trabaja los problemas y las conductas de Billie y de Deb. La idea es que el trauma no es un accesorio narrativo sino el motor principal.

El tono combina situaciones pesadas con un humor bastante negro. No esperen abrazos al final de cada capítulo: la evasión y las tensiones entre las protagonistas siguen empujando la historia. La mirada sobre esta familia es decididamente pesimista, y eso, paradójicamente, es lo que la hace tan divertida.

  • Vale la entrada. La segunda temporada mantiene el nivel de la primera y suma nuevas capas a los personajes sin perder el humor incómodo que la distingue.
  • Si te gustó la primera, no hay motivos para bajarte acá: la fórmula sigue funcionando con la misma precisión irritante.
  • Ideal para ver de a dos capítulos por noche, porque después de tres seguidos uno termina tan agotado como las protagonistas.

Por último, un elogio merecido para quien decidió mantener la duración de los episodios en media hora. Es el tiempo justo para entrar, reírse, sufrir un poco y salir sin que sobre ni un minuto. En tiempos donde todo se alarga sin necesidad, eso vale oro.

LR
Lorena RoblesCultura y espectáculos

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