Se acabó la paciencia en Racing: Vojvoda se va y Romero agarra la piola
La Academia perdió 3-2 contra Boca después de ganarle 2-0 y la dirigencia decidió cortar el ciclo del DT. Sebastián Romero, el de la Reserva, se hace cargo del plantel mientras Milito y compañía salen a buscar reemplazante.
A 2-0 lo tenían muerto y lo terminaron perdiendo 3-2. Así, con el clásico de toda la vida dando vuelta un resultado que parecía imposible de remontar, Racing consumó la eliminación de la Copa Argentina ante Boca en el Gigante de Arroyito y la dirigencia resolvió pasar la página: Juan Pablo Vojvoda no sigue y Sebastián Romero, el técnico de la Reserva, asume como interino hasta que aparezca un nombre de consenso. Te lo cuento como lo viví, porque esto fue un papelón de aquellos que cuesta digerir.
Minuto 0 a 45: la ilusión intacta
Racing se plantó en Rosario con dos goles de ventaja que pintaban para clasificación. Eran los primeros cuarenta y cinco minutos de un equipo que, por fin, parecía entender lo que se jugaba. La Academia dominaba, manejaba la pelota y la gente ya se imaginaba en semifinales. Nada hacía pensar en lo que vendría después.
Minuto 46 a 90: el derrumbe
Lo que siguió fue un retroceso en toda la línea. Boca ajustó, Racing se descompuso y los tres goles del Xeneize terminaron de desnudar un equipo sin respuestas, sin carácter y sin ideas. La eliminación cayó como un baldazo de agua fría y dejó al descubierto un presente deportivo preocupante: séptimo encuentro perdido de los trece que dirigió Vojvoda al mando del primer equipo.
Vojvoda se fue sin dar la cara. Suspendió la conferencia y se retiró del estadio sin hablar. Su salida se formalizaría este lunes, según lo que manejan en el club. Mientras tanto, la conducción deportiva que encabezan Diego Milito y compañía ya está manos a la obra para conseguir un reemplazante que ordene este barco que hace agua por todos lados.
Dato histórico del clásico para cerrar, porque a mí me gusta cerrar así: la última vez que Racing ganó un mano a mano contra Boca por Copa Argentina, Russo todavía tenía pelo. Ahora al Xeneize le quedó la foto del 3-2 y a nosotros, el replay de una noche en la que regalamos un resultado que estaba en el bolsillo. A ponerse las pilas, Academia, que en la vida y en el fútbol las ventajas de 2-0 se defienden hasta el último minuto.
