River pasó por encima a Belgrano en Córdoba y Ponzio mandó un mensaje directo: acá estoy y no le hago daño al club
El Millonario goleó 3-0 en el Gigante de Alberdi con una actuación Convincente, recuperó la sonrisa en el Clausura y volvió a sumar fuerte en la pelea. Leonardo Ponzio habló tras el partido, bancó a sus jugadores, elogió a Ángel Correa y apagó los rumores sobre su futuro de la mejor manera: trabajando.
Arrancamos por lo que importa, que es la pelota: a los 31 minutos del primer tiempo, después de una jugada que empezó en el medio y que pasó por tres cuartos de cancha, la pelota le quedó servida a Ángel Correa y el pibe no falló. Golazo del 10 para apagar el Gigante de Alberdi y empezar a sellar la noche. Lo que vino después fue un monólogo de River: 2-0 antes del descanso y 3-0 en el complemento, con un equipo que voló y que se fue aplaudido desde Córdoba.
A los 60': Ponzio mueve el banco y el equipo lo agradece
Mirá, yo lo vi claro desde el banco, viste: el equipo venía de tres partidos muy seguidos y se notaba el cansancio. Ponzio lo entendió, metió tres cambios, uno por línea, y la cosa cambió. "Algunos esperaron y hoy jugaron", dijo el entrenador, que no se guarda nada y les da minutos a todos. Esa es la manera de manejar un plantel largo: cuando te toca, tenés que responder, y los que entraron respondieron.
“El protagonismo hoy es todo de los chicos, hicieron todo lo que veníamos haciendo. Si veo que disfrutan los jugadores, yo soy feliz.”Leonardo Ponzio
Párrafo aparte para Correa, que es un jugador de Selección, como bien dijo Ponzio. El pibe la viene peleando, le costó entender el mundo River, que no es fácil para nadie, y vaya si lo entendió: tiene la calidad para hacerlo y anoche la rompió. Anotó el gol que tanto buscaba y se fue ovacionado. Que lo disfruten mientras esté, porque este tipo de jugadores no duran mucho en Núñez.
A los 80': el arco en cero y la defensa como bandera
Te cuento algo que me gustó y mucho: River terminó sin goles en contra. En una noche donde Belgrano llegó un par de veces con peligro, el fondo respondió, y eso vale oro. Ponzio lo dijo sin vueltas: mantener el arco en cero le da seguridad a todos, desde el defensor hasta el punta. Y reconoció que el doble cinco es una variante que tiene en la cabeza para partidos donde el rival aprieta más, aunque ayer prefirió ir con enganche y ganar arriba. Decisión de técnico, y me parece bien: había que golear y goleó.
A los 90': mensaje para adentro y para afuera
Y acá viene lo mío, lo que me llevo de esta noche: Ponzio habló de su futuro y lo hizo como tiene que hablar un tipo que sabe lo que pesa la camiseta. Dijo que sabe el lugar en el que está, que nunca le va a hacer daño a River y que eso lo deja tranquilo. Punto. A los que mandaron versiones con nombres de posibles reemplazantes para 2027, les llegó el mensaje. En River las cosas se hablan en la cancha, y anoche la cancha habló por él.
Cierro con un dato que a mí me gusta: la última vez que River ganó en Córdoba por una diferencia de tres goles en el Clausura fue hace varias campañas, y siempre es lindo cortar ese tipo de rachas en casas difíciles. Al Pirata le digo, sin maldad: dejaron los tres puntos en casa porque enfrente había un equipo que está de vuelta. Y ahora sí, a pensar en lo que viene, que el torneo no espera a nadie.
¿Y ahora qué viene?
La pregunta queda picando, como tiene que ser. ¿Este 3-0 es el punto de inflexión que el equipo necesitaba para sostener la candidatura hasta el final, o todavía quedan algunas costuras por cerrar para los partidos más bravos del Clausura? Yo tengo mi opinión, pero la cancha se encarga de responderla. Lo que no queda ninguna duda es que Ponzio, mientras tanto, sigue dando la cara.
