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Jueves, 15 de octubre de 2026
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Ratas, ratones y la fantasía de tapar todo con espuma: lo que sirve y lo que no sirve contra una plaga

Un responsable técnico de una empresa de control de plagas explica por qué la mayoría de los arreglos caseros no resuelven una infestación, qué materiales hay que combinar para cerrar los accesos y cómo limpiar los excrementos sin terminar inhalando algo que nadie quiere inhalar.

Por Lorena RoblesCultura y espectáculos · · hace 1 h
Ratas, ratones y la fantasía de tapar todo con espuma: lo que sirve y lo que no sirve contra una plaga

A ver, digamos la verdad de entrada: si creías que con comprar una lata de espuma de poliuretano y enchufarla en cada agujero que veías en la pared ya estaba a salvo de las ratas, lamento arruinarte la tarde. La espuma es útil, sí, pero no es la solución completa. Y punto. Hay que explicarlo bien porque en redes sociales circulan soluciones mágicas que solo le sirven a las ratas para reírse un rato.

Un responsable técnico de una empresa de control de plagas lo dijo con todas las letras: la espuma de poliuretano es lo más usado para tapar agujeros en paredes y zócalos, pero los roedores pueden roerla sin mayores problemas. Entonces, ¿qué se hace? La respuesta es bastante lógica y combina dos cosas. Por un lado, malla metálica o lana de acero. Por el otro, la masilla encima. Sin esa barrera física previa, el trabajo queda a medias. Es como cerrar una casa con un candado de cotillón.

Lo que muchos miran y nadie revisa

  • Burletes deteriorados bajo las puertas: una vía de entrada clásica y silenciosa.
  • Vegetación pegada a la fachada: lo que parece decoración es, en realidad, una escalera.
  • Cajas de cartón apiladas en depósitos: el hotel cinco estrellas para roedores.
  • Pequeñas fugas de agua: donde hay agua, hay visitantes.
  • Alimento de mascotas que queda al alcance durante la noche: el buffet libre de siempre.

Acá viene la parte incómoda. Una vivienda puede estar impecable, ordenada, limpia como para una foto de revista de decoración, y aun así tener una infestación. Basta con que uno solo de esos accesos quede abierto para que empiecen los problemas. La prolijidad ayuda, pero no hace milagros.

Los famosos remedies caseros

Hablemos de lo que se ve en TikTok e Instagram. Menta, vinagre, ultrasonido, trampas adhesivas, trampas de resorte. Mirá, hay para todos los gustos. La menta y el vinagre no repelen de forma sostenida. Los dispositivos de ultrasonido no atraviesan paredes ni muebles, y los roedores pueden acostumbrarse al estímulo sonoro con el tiempo. Las trampas de resorte pueden capturar un ejemplar aislado, pero no controlan una infestación. Las trampas adhesivas generan sufrimiento innecesario sin resolver el foco. O sea: ninguna de estas alternativas reemplaza la tarea básica de localizar y cerrar los puntos de entrada. Y cuando la fuente dice esto, conviene prestar atención.

Cómo limpiar excrementos sin terminar en la guardia

Ahora bien, si ya hay rastros de roedores en la casa, el procedimiento de limpieza no es cualquier cosa. Tampoco es para entrar barriendo como si fuera un domingo a la mañana. El primer paso es ventilar el ambiente durante al menos treinta minutos antes de ingresar. Después hay que colocarse guantes y protección para las vías respiratorias, humedecer los excrementos con un desinfectante apropiado, esperar que el producto actúe y retirarlos con papel, sin contacto directo. Lo que jamás debe hacerse es barrer en seco ni usar aspiradora. Ninguna de las dos. ¿Por qué? Porque ambas acciones levantan polvo con partículas potencialmente infecciosas que se inhalan sin notarlo. Y eso, claro, no es una buena idea.

Vale la entrada: muy completo y explicativo, con un responsable técnico de una empresa de control de plagas como fuente principal. Vale la mitad: el enfoque local argentino es genérico, no hay casos ni ejemplos porteños. No vale: si tenés mascota y dejás el plato de comida fuera toda la noche, por más nota que leas, estás invitando a la fiesta a quien no querés. Mi elogio silenciado de la jornada es para el plomero que te caiga a revisar esas fugas chiquitas que todos dejamos pasar por pereza.

LR
Lorena RoblesCultura y espectáculos

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