Ramón Díaz le hace fuerza al teléfono: rechazó a Corinthians y se queda mirando el de River
El riojano confirmó que descartó una oferta concreta del club brasileño para no cerrar ninguna puerta en Núñez. Hasta ahora, de Núñez no llamó nadie.
Voy a ser directo: la jugada ya está hecha. A los 65 años, Ramón Díaz se plantó como un nueve de área frente a la chance de dirigir a Corinthians y la mandó a la tribuna. Prefiere esperar. Y lo que espera, lo dice sin vueltas, es un llamado de River.
“Deseché una gran oportunidad en Corinthians esperando una oportunidad en River cuando se dé. A River siempre quiero que le vaya bien.”Ramón Díaz, en Love ST
41 minutos: nadie lo llamó
Acá está la parte que duele. El riojano no se guardó nada y aclaró que del lado de Núñez no se movió un papel. Ni un mensaje, ni un llamado, ni un cruce en la concentration. El presidente Stefano Di Carlo, según su propia versión, ni siquiera atiende el teléfono de su propio entrenador soñado. Emiliano, su hijo y ladero desde hace años, contó lo mismo: Corinthians le ofreció el banco y él prefirió seguirle los pasos a su viejo. La lealtad, dijo, le ganó al currículum.
- Está sin club desde que lo desvinculó Inter de Porto Alegre a fines de 2025.
- Rechazó una oferta concreta de Corinthians para dirigir al equipo paulista.
- Aseguró que ningún dirigente de River se comunicó con él ni con su hijo Emiliano.
- Emiliano también descartó sumarse al cuerpo técnico de Corinthians.
- En River acumula tres ciclos como DT, nueve títulos y el segundo lugar en el ranking de entrenadores más ganadores del club.
71 minutos: el que llama no es el que
Lo concreto: River no lo buscó. Lo concreto también: Corinthians sí. Y Ramón eligió la tribuna de espera. Mientras tanto, el ciclo actual del banco millonario continúa sin horizonte definido y la novela suma capítulos. ¿Se cuarto ciclo está cerca? El riojano hace gestos, los hinchas se ilusionan y el teléfono, por ahora, lo atiende solo él. Veremos si antes de que se termine el año la dirigencia se decide a marcar el número. Un mimo para los paulistas, que ya saben lo que es tentar a un riojano y quedarse con las ganas: en Núñez lo quieren, y esta vez no es joda.
