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Domingo, 18 de octubre de 2026
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Racing se quedó con las manos vacías ante Independiente y ahora depende de un milagro para clasificar

Un penal de Meza a los 20 del segundo tiempo le borró la victoria a la Academia en el Cilindro. Con el 1-1, el equipo necesita ganar todo y aún así no le alcanza. La dirigencia ya piensa en el 2027 sin copas internacionales en el horizonte.

Por Martín NievaDeportes · · hace 49 min
Racing se quedó con las manos vacías ante Independiente y ahora depende de un milagro para clasificar

A los 20 del segundo tiempo, Maximiliano Meza se paró frente a la pelota con esa calma que sólo tienen los que ya patearon cien penales. Cambeses se tiró a su derecha, pero el remate del rojo fue esquinado, pegado al palo. Y el Cilindro se quedó mudo. Así, Racing pasó de acariciar una victoria clave a quedarse con un empate que sabe a derrota en el clásico de Avellaneda. El 1-1 final deja a la Academia al borde del abismo en el Clausura: necesita ganar los tres partidos que le quedan y, aun así, la clasificación a los playoffs no depende sólo de sí misma.

El gol que no alcanzó

A los 29 del primer tiempo, Racing ya ganaba. Fue una jugada que arrancó en la cabeza de Adrián Martínez, que ganó de arriba y dejó la pelota muerta sobre la línea del área. Matías Zaracho llegó con el motor encendido y la empujó para desatar el primer grito de la tarde. Pero el gol no fue el inicio de una goleada: fue el único. Racing tuvo varias en el primer tiempo, las más claras de un partido que arrancó con la Academia dominante, con el Rojo replegado y esperando. No las metió. Y en el fútbol, las que no se hacen, se sufren.

Un segundo tiempo para el olvido

El complemento fue otra historia. Racing perdió ritmo, perdió pelota y perdió el control del partido. Independiente fue a buscarlo, lo encontró en un penal y Meza se encargó de sellar el 1-1 que ya no se movió. Para colmo, la jugada que define el partido fue una muestra de lo que fue todo el segundo tiempo: una Academia lenta, imprecisa, que se fue quedando sin respuestas mientras el Rojo crecía.

La calculadora, sin margen

Con el empate, Racing acumula un segundo semestre para el olvido. Necesita sumar nueve puntos en lo que queda: River en el Monumental, Barracas Central y Aldosivi en el Cilindro. Pero ni sumando todo le alcanza: matemáticamente, tres victorias consecutivas no le garantizan el acceso a los playoffs. Tiene que ganar y, además, mirar de reojo la tabla y esperar combinaciones. La palabra que mejor le queda a este presente es incertidumbre.

Un 2027 sin copas y con búsqueda de DT

Lo que viene es casi peor que lo que pasa. Si Racing no clasifica a los playoffs, en 2027 se quedará sin copas internacionales por primera vez desde 2014. Una novedad que golpea de lleno en la caja del club, justo cuando la campaña de abonos había alcanzado niveles récord. La dirigencia ya movió piezas: Sebastián Romero cerrará su segundo ciclo interino en estos tres partidos, tras haber ocupado el banco en mayo después de la salida de Gustavo Costas. Y la búsqueda del entrenador definitivo para 2027 es, según lo trascendido, una de las prioridades. La idea apunta a un perfil con más recorrido que Juan Pablo Vojvoda, cuyo ciclo se cerró tras apenas 13 partidos. Entre los nombres que suenan aparecen Guillermo Barros Schelotto y Nicolás Diez, ambos peleando la tabla anual con Vélez y Argentinos Juniors respectivamente.

Brotes verdes y un caso pendiente

No todo fue negro en la cancha. Los zagueros Mateo Martínez y Gonzalo Escudero fueron de lo mejor del partido y la dirigencia los mira como parte del plantel de la próxima temporada. Una buena noticia en medio del naufragio. Mientras tanto, el mediocampista Matko Miljevic, afuera de la convocatoria para el clásico, sigue siendo un dolor de cabeza: el club pagó tres millones de dólares por su pase a principios de año y su situación contractual es, por ahora, una verdadera incógnita.

La historia y la chicana

El historial del clásico es contundente: Racing e Independiente se han cruzado más de doscientas veces en Primera División, y la Academia sigue liderando el mano a mano histórico. Pero hoy, en la cancha, fue el Rojo el que se fue con el sabor de un punto que vale como victoria anímica. Y nosotros, los hinchas de Racing, nos quedamos con la calculadora en la mano, la garganta seca y la certeza de que el próximo partido, en el Monumental, no admite un empate más. ¿Puede Racing revertir su situación? Puede. Pero ya no depende sólo de ganar: depende de que el resto pierda. Y eso, en el fútbol, es casi nunca.

MN

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