Paramount quiere llevar al cine una serie que ya sabemos cómo termina y empieza todas las semanas
El estudio sumó a Destin Daniel Cretton, el hombre detrás del últimoSpider-Man, para dirigir la versión fílmica de Hawaii Five-O. Todavía no hay elenco, no hay fecha y, siendo honesta, tampoco hay demasiadas razones para emocionarse. Pero bueno, nunca faltan.
A veces el negocio del cine parece esa máquina expendedora que te vende siempre el mismo golpecito de nostalgia con envoltura nueva. Ahora le tocó el turno a Hawaii Five-O, esa serie que durante décadas nos enseñó que en Hawái hay playas,Surfjack, Y se cierra el caso, padre. Paramount confirmó que la llevará al cine y, claro, ya tiene director con pedigree taquillero: Destin Daniel Cretton, responsable del reciente Spider-Man: Brand New Day.
El movimiento es lógico y, a la vez, un poco sospechoso. Cuando un estudio necesita recordarle al público que todavía existe, va siempre al baul de las series ochentosas y noventosas. Peligro, Miami Vice, etcetera. Ahora le toca al clásico policial que Jackie Chan jamás protagonizó pero todos recordamos igual.
Quién hace qué en este proyecto
El elegido para escribir el guion es Noah Oppenheim, un nombre que circuló fuerte en Hollywood por su trabajo en Jackie y, más recientemente, en otras producciones vinculadas a Paramount. Todavia no hay nombres para el elenco, no hay fechas tentativas, no hay nada. Solo la promesa de que, en algún momento, existirá un libreto.
El guion, según se supo, será la pieza que defina el rumbo. Recién cuando Oppenheim entregue algo concreto se hablará de casting y de rodaje. O sea: estamos en la pre-pre-producción, esa etapa donde todos hablan en potencial y nadie firma contratos.
Una franquicia con más vidas que un gato
Porque claro, esto no arranca de cero. La serie original corrió de 1968 a 1980, doce temporadas, con Jack Lord como Steve McGarrett y un tema musical que se te queda pegado en la cabeza quieras o no. Despues vino el reboot de 2010, con Alex O'Loughlin y Scott Caan, que sostuvo la llama diez temporadas más, hasta 2020. Dos vidas bien cumplidas para una misma idea.
Hubo un intento previo de llevarla al cine. A principios de los 2000 otra productora tanteó el terreno, pero pleitos contractuales lo dejaron en la puerta del set sin rodar un solo plano. La plata, como siempre, manda. Y de aquel fracaso nació, paradójicamente, la versión televisiva que conoció toda una generación.
Mi veredicto: vale la entrada
- La elección de Cretton le da aire fresco a un proyecto que, sin él, olía a reposición.
- El formato policial en Hawái funciona: hay sol, hay crimen, hay logística fácil de filmar.
- Diez temporadas recientes dejan espectadores jóvenes que ya conocen los personajes.
- Cretton viene de demostrar que sabe manejar franqucias grandes sin perder ritmo.
- La barra queda alta: el recuerdo de la serie puede jugar tanto a favor como en contra.
Por ahora, esperemos. Si algo sabe bien Hollywood, es vender la misma idea cada cierta cantidad de años con distinto envoltorio. Y, ojo, en este caso hasta puede salir algo potable. Mientras tanto, me quedo con esa certidumbre que pocas cosas dan en esta industria: que el equipo técnico, el que nadie nombra en los titulares pero sostiene todo, va a hacer lo humano y un poco más para que esto no termine siendo otro souvenir retroactivo. Y a ese laburante invisible, mi respeto eterno.
