Medvedev, en modo kamikaze: amenazó con retirarse en Shanghái para que le mostraran una pelota que ya no se puede revisar
El ruso perdió los estribos en las semifinales del Masters 1000, quiso forzar al juez de silla y terminó cediendo con claridad ante un Rafael Jodar que sigue dando que hablar.
La imagen está ahí, fresquita. Daniil Medvedev parado en la línea de fondo, señalándole al juez de silla con la raqueta como si fuera un puntero láser y diciéndole, en plena semifinal del Masters 1000 de Shanghái, que se iba a retirar del partido si no le mostraban la repetición de una pelota que ya no existe. Literalmente. Porque desde hace rato el ATP Tour reemplazó el ojo de halcón por el ELC Live, un sistema que decide en silencio si la bola entra o sale y le sacó a los jugadores la posibilidad de pedir el challenge. El ruso quería que le hicieran trampa a favor. Y casi lo consigue.
El cruce contra el español Rafael Jodar venía complicado para el ex número uno del mundo. Medvedev perdía el primer set 4-2 y estaba 40 iguales cuando su derecha se fue larga. En vez de comerse el fallo, se empecinó con un golpe anterior de su rival: quería ver si había sido buena o no. El juez de silla, Adel Nour, le marcó la regla de memoria: "Por protocolo no lo podemos mostrar; únicamente mostramos el último golpe, el tuyo".
39' del primer set: la amenaza
“Este es el último golpe de la jugada y me hizo errar, por eso lo quiero ver. Me voy a retirar. No me importa la multa, me retiro si no me la mostrás, ningún problema.”Daniil Medvedev, en pleno reclamo al juez de silla
Amenaza cantada, en vivo y delante de todos. Nour agarró el walkie-talkie, habló con el supervisor del partido y volvió con una respuesta que deja picando a más de uno: le pasaron la repetición. La pelota de Jodar había caído dentro. Bueno era. Punto para el español y siga, siga.
Lo que pasó después fue lo de siempre en estas trastadas: Medvedev no se recuperó del quilombo que él mismo armó. Cayeron el primero 6-3 y el segundo 6-4, y Jodar se metió en la final de Shanghái, donde lo espera otro español, Alejandro Davidovich Fokina, que viene de dejar en el camino al número dos del mundo, Alexander Zverev. Final entre dos ibéricos: en el deporte de las raquetas, estas cosas no pasan seguido.
El ojo de halcón ya no es lo que era
- El ATP Tour abandonó el sistema de challenge tradicional hace varias temporadas.
- Hoy se utiliza el Electronic Line Calling Live (ELC Live), que reemplaza a los jueces de línea y define cada pique en tiempo real.
- Los jugadores ya no piden revisión: la decisión la toma la máquina, sin margen de réplica.
- Medvedev pidió, igual, ver una jugada fuera de protocolo y, tras la amenaza de retiro, terminó viendo el último impacto, que confirmó la bola buena de Jodar.
Siempre me pasa lo mismo con Medvedev. Es un tipo que te puede ganar un Grand Slam un martes y al miércoles siguiente te arruina un partido con un berrinche de potrero. Lo de Shanghái no fue un calentura pasajero: fue una decisión consciente de apretar al juez hasta el límite, admitir la multa y, si hacía falta, bajarse del partido. Jugar, lo que se dice jugar, jugó después. Y perdió igual. Para mí eso lo dice todo.
Me quedo con una sola idea dando vueltas. Un tenista del top ten, con dos finales de Grand Slam encima, amenazó con abandonar en un Masters 1000 por una pelota que ya no estaba en juego. Jodar, por su parte, hizo lo que tenía que hacer: no se enganchó, ganó su boleto a la final y dejó al ruso hablando solo. En una era donde la tecnología dice basta, Medvedev todavía pelea contra la maqueta. Y la maqueta, de momento, le sigue ganando.
