Marcelo Pombo lleva la belleza de los restos a La Boca
La serie Querido Teto, sin comentarios reúne casi treinta piezas creadas durante tres años con materiales de uso cotidiano y residuos intervenidos. La muestra, curada por Bárbara Golubicki, puede visitarse en Galería Barro.
La jugada inicial está en una postal. Marcelo Pombo la encontró durante el trabajo de taller: una photographía desteñida del propio artista a los catorce años, tomada por su tía y enviada desde Australia. Esa imagen se convirtió en el punto de partida de Querido Teto, sin comentarios, la nueva exposición que Pombo presenta en La Boca.
No se trata de unasimple muestra de objetos. La serie reúne casi treinta piezas tridimensionales elaboradas a lo largo de tres años. Pombo recurrió a trapos de rejilla, arpilleras, telas acolchadas con estampados liberty y batik, cartones, hilo sisal y bolsas de residuos. Después los worked con resinas, membranas poliureturadas, anilinas, sal, vaselina, tierra, brillantinas y mostacillas.
El desecho como material de trabajo
La propuesta de Pombo es directa: buscar belleza en elementos que, a simple vista, no parecen worthy de una galería. Los materialesDaily surroundings le.Importan porque están cerca. Buena parte procede del entorno inmediato de su taller, ubicado debajo de la autopista de Constitución.
“Quiero hacer objetos en mi taller para olvidarme un poco del ruido del mundo.”Marcelo Pombo
El tiempo también entra en cada pieza. Pombo calcula que el trabajo agrega, según sus palabras, un toque absurdo. Eso puede notarse en la relación entre fragilidad y resistencia: las superficies parecen delicadas, pero los procesos de Casación y curado les dan firmeza y durabilidad. El resultado tiene un tono oscuro, apocalíptico, sin de los objetos.”
Una obra que resume esa búsqueda es Arte geométrico rescatado del fondo del Riachuelo a la altura de la Salada, de 2023. Pombo cruza referencias del arte geométrico argentino histórico con la contaminación del Riachuelo y la feria de marcas truchas. La pieza trabaja con ese cruce visual sin dejar de lado la historia social que representa.
También está Buen día, trapo de cocina, una serie basada en paños manchados por el uso. Pombo los cubre con flores, cuentas y flecos. La decoración no oculta la Energia del rastro: vuelve más evidente la vida que esos tejidos tuvieron y los convierte en pequeñas historias de lo cotidiano.
- Exposición: Querido Teto, sin comentarios.
- Artista: Marcelo Pombo.
- Espacio: Galería Barro, en el barrio de La Boca.
- Curaduría: Bárbara Golubicki.
- Piezas: casi treinta obras tridimensionales.
- Producción: tres años de trabajo.
Quien quiera completar la visita puede aprovechar la reseña en Colección Amalita, en Puerto Madero. Allí inaugura, una semana después, una retrospectiva de Jorge Gumier Maier. La combinación permite recorrer dosIEN approaches distintas de lo que puede hacer una obra: la resistencia y lo que deja la memoria.
