Madrid se ahoga en Sofía: arrancó la Euroliga con un 0-3 que duele y alarma
Hapoel Tel Aviv le ganó 102-98 al Merengue, que llegó a estar 20 puntos abajo en el primer tiempo, reaccionó con un parcial demoledor y se quedó otra vez con las manos vacías. Campazzo terminó con 3 puntos y 7 asistencias; Deck apenas sumó una unidad.
A los 40 minutos exactos, con Hapoel Tel Aviv yendo a la línea de tiros libres para sellar el 102-98, se terminó de escribir una página que el madridismo no quiere volver a leer: Real Madrid perdió por tercera vez consecutiva en el inicio de la Euroliga y arrancó un torneo europeo con tres caídas por primera vez en sus 68 años de participación ininterrumpida desde la creación de la Copa de Europa, allá por 1958.
A los 20: el Madrid se va al descanso 63-43 abajo
El primer tiempo fue un papelón. Hapoel, vestido de local en Sofía por motivos de seguridad, convirtió 63 puntos en dos cuartos, una barbaridad para cualquier defensa profesional. Zach LeDay se hizo dueño de los lanzamientos de afuera y Bruno Caboclo se adueñó de la pintura con una presencia física que el Merengue no supo contestar. Al vestuario se fueron 20 abajo, 63-43, y desde Madrid ya empezaban a encenderse las alarmas.
A los 28: el parcial 17-0 que revivió al Madrid
Lo que pasó después es de esas cosas que solo se explican desde el orgullo. El equipo de Pedro Martínez salió con otra cara, encadenó un parcial de 17-0 sin recibir conversiones y le dio vuelta el partido: 75-74 arriba a falta de un suspiro para el cierre del tercer cuarto. Walter Tavares hizo sentir su tamaño en la zona, Smith clavó triples decisivos, Theo Maledon y Timothé Luwawu-Cabarrot penetraron una y otra vez hasta que la defensa israelí se rompió. Facundo Campazzo manejó los hilos con 7 asistencias, aunque su producción ofensiva quedó en apenas 3 puntos. Gabriel Deck, en tanto, apenas pudo anotar una unidad en su paso por la cancha.
A los 36: Hapoel recupera la ventaja y define desde la línea
Pero el último cuarto fue otra vez para Hapoel. Al tercer período se fueron 75-75, igualados, y en los diez minutos finales los de Tel Aviv volvieron a encontrar vías de gol mientras el ataque madrileño perdió la frescura del tercer cuarto. La diferencia se abrió y la definición llegó desde la línea de tiros libres, esa zona donde se ganan los partidos cerrados. 102-98, tres de tres en la cuenta de caídas.
El arranque 0-3 se suma a un calendario que ya venía complicado. Antes de esta gira por Sofía, el Merengue había caído como visitante frente a Dubai y Anadolu Efes, también por Euroliga. Apenas doce días atrás, eso sí, el Madrid había levantado la Supercopa, lo que hace más extraño este arranque con el pie izquierdo en el máximo torneo continental. Y sí, lo pienso y lo escribo: este Madrid de la primera mitad no es el mismo que levantó un título en casa hace dos semanas. Algo no está cerrando en la cabeza del equipo cuando sale de España.
Para encontrar un tropiezo de esta magnitud hay que retroceder varias décadas en el historial del club. Nunca en 68 años el Merengue había empezado una competencia europea con tres derrotas seguidas. Es un dato que habla por sí solo y que obliga a Pedro Martínez a mover el banco, ajustar rotaciones y, sobre todo, encontrar una versión de su equipo que pueda sostener durante los 40 minutos la reacción del tercer cuarto en Sofía.
- Resultado final: Hapoel Tel Aviv 102 - Real Madrid 98, en Sofía por motivos de seguridad.
- Primer tiempo para el olvido: 63-43 abajo al vestuario, con LeDay y Caboclo como verdugos.
- Reacción parcial: 17-0 de corrida para pasar al frente 75-74 antes del cierre del tercer cuarto.
- Argentinos: Facundo Campazzo, 3 puntos y 7 asistencias; Gabriel Deck, apenas 1 punto.
- Tiros libres: Hapoel cerró el partido desde la línea y se llevó la victoria por cuatro.
- Histórico: el Madrid nunca había arrancado una competencia europea con tres caídas seguidas en 68 años.
Dato histórico del clásico moderno: el Madrid, que tantas veces se sentó en la mesa grande de Europa, hoy está sentado en la mesa de los que miran desde abajo cómo el Hapoel de Tel Aviv, un club histórico pero de presupuesto muy distinto, le marca el camino en el arranque del torneo. Chicana amable para el rival: que la disfruten, porque hace 68 años que el Merengue no pasaba por esto y la próxima vez que nos crucemos en la ruta europea, lo más probable es que la memoria duela del otro lado. Pero por ahora, la firma la gana el que juega mejor. Y en Sofía, ese fue Hapoel.
