Levinton volvió a Es mi sueño, con la denuncia a cuestas y la sonrisa intacta
El cantante de Turf se reintegró a las grabaciones del concurso de Guido Kaczka tras una ausencia por agenda. Confirmó que sigue en el jurado, agradeció el apoyo del público y dejó el caso judicial en manos de sus abogados.
A veces el show sigue aunque afuera arda todo. Joaquín Levinton, líder de Turf y uno de los jurados más observados de la televisión argentina de los últimos tiempos, reapareció en las grabaciones de Es mi sueño después de unas jornadas fuera del estudio por compromisos laborales que, según él mismo aclaró, ya estaban en su agenda antes de que el mundo se le complicara.
El cantante atravesó la puerta del canal con la prensa esperándolo como en las viejas épocas, cuando lo que importaba era si iba a cantar o no un tema con la banda. Esta vez las preguntas fueron otras, pero la actitud fue la misma: buena cara, manos afectuosas para los curiosos y una frase que funcionó como declaración de principios.
Lo que dijo antes de sentarse en el jurado
Levinton conversó brevemente con los periodistas acreditados y dejó en claro dos cosas. Primero, que disfruta del formato. Segundo, que se siente acompañado por la producción y por sus compañeros. Lo demás, lo íntimo y lo judicial, lo derivó a quienes llevan su defensa.
“Me encanta volver a trabajar. Me encanta hacer lo que hago.”Joaquín Levinton
El músico también vinculó su paso por el programa con la carrera que lleva adelante desde hace tres décadas. Dijo que su objetivo de toda la vida fue alegrar a la gente con sus canciones y que esa misma intención la traslada al concurso. Mientras hablaba, no ahorró agradecimientos para quienes se acercan a darle una palabra de aliento en la calle, un detalle que pinta de cuerpo entero al personaje.
- Su regreso se produjo tras una ausencia por compromisos laborales previos, no por la denuncia.
- Con la reincorporación quedó confirmada su continuidad en el jurado del ciclo.
- Aseguró que habló con Guido Kaczka antes de volver y que recibe apoyo del equipo.
- Calificó la denuncia como "una pesadilla" y dijo que la siguen sus abogados.
- En un descargo previo negó haber tenido una relación de pareja con la denunciante.
Sobre la causa que se tramita en su contra, el líder de Turf fue tajante. La definió como una pesadilla, adelantó que no iba a explayarse más de lo necesario y rechazó de plano una entrevista en profundidad sobre el tema. Su argumento fue simple: una acusación de ese calibre merece seriedad y no titulares fáciles.
Vale la entrada. Más allá del ruido mediático, Levinton volvió a hacer lo que mejor sabe: pararse frente a un micrófono, mirar a cámara y ejercer ese magnetismo de rockero de toda la vida que se banca los rounds como pocos. Y si alguien se robó la escena sin que nadie lo nombrara, fue esa señora de la tribuna que, con un cartel de bienvenida hecho a mano, le cambió el día al cantante antes de que empezara la grabación.
