León XIV transita un posoperatorio sin sobresaltos, pero el riesgo de cabina aérea congela la gira por el Cono Sur
Los cirujanos del hospital Gemelli confirmaron la buena evolución del Papa a dos días de la resección del lóbulo inferior derecho, mientras la posibilidad de un neumotórax en vuelo deja en manos del equipo clínico la autorización para viajar a Uruguay, Argentina y Perú.
En la antesala de la décima planta del hospital Gemelli, donde el aire acondicionado trabaja a ritmo sostenido y las puertas de los ascensores se abren con un chasquido metálico, el parte médico difundido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede trajo este jueves la noticia más esperada por el Vaticano: León XIV camina, come y concelebró misa a apenas cuarenta y ocho horas de una cirugía torácica mayor. La sala de prensa vaticana, acostumbrada a los comunicados sobre viajes y encíclicas, amaneció convertida en un improvisado reporte clínico, con radiografías y valores de laboratorio ocupando el centro de la atención.
La operación y el diagnóstico confirmado
La intervención se realizó el martes en el centro sanitario donde tradicionalmente se atiende a los pontífices. Los cirujanos, encabezados por Luigi Carbone y Stefano Margaritora, practicaron una resección videoasistida del lóbulo inferior del pulmón derecho, una técnica que reduce la incisión y, en teoría, acelera la recuperación. El procedimiento quirúrgico propiamente dicho demandó cerca de noventa minutos, aunque el tiempo total en quirófano se estiró hasta alrededor de tres horas, considerando la preparación anestésica y el despertar. El estudio histológico intraoperatorio confirmó lo que los estudios preoperatorios venían sugiriendo: se trataba de un adenocarcinoma pulmonar, la variante maligna más frecuente en este tipo de tumores.
Evolución clínica dentro de los parámetros esperados
- La radiografía de tórax del miércoles mostró buena recuperación del pulmón intervenido, según el informe firmado por Carbone y Margaritora.
- Los análisis de sangre se mantuvieron dentro de los valores normales para un posoperatorio de este tipo.
- El Papa comenzó a caminar por su habitación el miércoles y completó ejercicios de fisioterapia respiratoria y motora.
- Retomó el desayuno y el almuerzo habituales, y por la tarde concelebró una misa en un espacio acondicionado en la décima planta del Gemelli.
- El jueves, la actualización matutina confirmó que pasó bien la noche y continuó con su rutina de rehabilitación.
La sombra del neumotórax en cabina y el destino de la gira
El dato que más preocupa en la Curia no es médico, sino logístico: la inminente gira por Uruguay, Argentina y Perú, que debía encabezar León XIV en las próximas semanas, quedó atada a la decisión final del equipo quirúrgico. El cirujano Edoardo Mercadante explicó que las variaciones de presurización dentro de una cabina de avión pueden expandir el aire residual que aún queda en la cavidad torácica tras la resección, y describió con crudeza el riesgo: ese fenómeno puede provocar el colapso del pulmón recién operado. El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, intentó bajarle el tono a la incertidumbre y sostuvo que, si todo evoluciona como se previó inicialmente, el viaje se llevará a cabo. Sigamos la plata: la autorización clínica vale más que cualquier agenda diplomática, y el Vaticano lo sabe.
“Si todo va bien y la situación se desarrolla como se predijo inicialmente, el viaje se llevará a cabo.”Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano
La internación prevista en el Gemelli es de aproximadamente una semana, siempre sujeta a la evolución. Mientras tanto, en el Vaticano y en las cancillerías del Cono Sur, las agendas quedaron en suspenso a la espera de la próxima placa de tórax. Por ahora, el pontífice gana aire y los organizadores de la gira, lo pierden.
