La zafra de precios en dólares cerró julio con una baja del 0,3% y dejó a la Argentina por debajo del promedio regional
El avance del tipo de cambio oficial superó a la inflación y empujó una nueva caída mensual en moneda extranjera, según el índice de precios relativos elaborado por Fundar. La indumentaria y los restaurantes, los dos rubros que siguen liderando el ranking de los más caros de la región.
La zafra cambiaria de julio cerró con un dato que los analistas del equipo de Fundar no dudan en calificar como relevante: en un mes donde la inflación local fue del 2,1% y el tipo de cambio oficial avanzó un 2,4%, los precios argentinos medidos en dólares retrocedieron un 0,3% y quedaron un 0,9% por debajo del promedio de América Latina, configurando el segundo mes consecutivo de abaratamiento relativo frente a la región.
Un índice que mira a la región y al mundo
El informe toma como referencia el Price Level Index (PLI) que publica el Banco Mundial y construye, a partir de allí, un índice mensual de precios relativos que cruza el nivel de precios en dólares de la Argentina con el de otros países de la región y del mundo. En julio, el costo de vida local se ubicó un 1,7% por debajo del promedio regional, una señal que, según los autores, consolida una tendencia que arrancó meses atrás y que modificó la posición del país en el mapa de costos latinoamericanos.
- Argentina resultó más económica que Uruguay, Costa Rica y México, sus tres socios de la región con mayor nivel de precios relativos en julio.
- Se mantuvo más cara que Brasil, Colombia, Honduras y Ecuador, economías que en conjunto siguen marcando el piso del ranking regional.
- Por primera vez desde abril de 2025, la Argentina quedó levemente por encima de Chile, que se abarató cerca de un 3% en julio por la depreciación de su peso.
Dónde sigue siendo cara y dónde ya no
La dinámica, sin embargo, no fue pareja. De las once categorías que releva el índice, seis todavía exhiben precios por encima del promedio latinoamericano. El ranking lo encabezan los restaurantes, con un sobrecosto del 53% frente a la media regional, seguidos por recreación (39%), indumentaria (37%), comunicaciones (21%), equipamiento del hogar (7%) y transporte (2%). En el otro extremo, alimentos aparece un 10% por debajo de la media regional, y también quedan por debajo del promedio la vivienda y servicios, la educación, el alcohol y tabaco, y la salud.
En la comparación mensual de julio, la mayor baja en dólares la volvió a aportar la indumentaria, con un retroceso del 4,1%, seguida por alcohol y tabaco, vivienda y servicios, y equipamiento del hogar. Diez de los once rubros cayeron y solo recreación mostró una suba del 1,3%.
Desde una perspectiva más larga, la indumentaria acumula la mayor baja relativa desde fines de 2023, con un descenso del 41,2%, y los restaurantes le siguen con un retroceso del 26,5%, aunque ambos rubros conservan el primer y segundo puesto entre los más caros de la región. En el extremo opuesto, las comunicaciones treparon un 50,4% frente al promedio latinoamericano, lo que las convirtió en el rubro con mayor encarecimiento relativo en lo que va del proceso.
Agosto corta la racha y el productor mira los precios
El propio informe de Fundar advierte que el proceso de abaratamiento se frenó en agosto: con una inflación del 1,7% y un avance del tipo de cambio oficial de apenas 1,0%, los precios en moneda extranjera volvieron a encarecerse 0,7% en el mes, interrumpiendo la racha que había dejado a la Argentina por debajo del promedio regional en mayo y julio. En la práctica, el diferencial entre inflación y crawling peg se invirtió y los analistas marcan que el segundo semestre arrancó con menos viento a favor para los bienes transables.
En el cierre del mes, lo que decide el productor esta semana pasa por cómo administrar márgenes en un escenario donde el tipo de cambio corre más lento que los precios: la foto de julio dejó una mejora relativa que se apoyó casi por completo en la dinámica cambiaria, y no en una caída genuina de los precios en pesos, por lo que la sostenibilidad del proceso depende de que la inflación siga cediendo y de que el Banco Central mantenga el ritmo de devaluación, dos variables que esta semana vuelven a estar en el centro del tablero.
