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Viernes, 9 de octubre de 2026
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La textil acumula un derrumbe del 22,6% en lo que va del año y suma 28.000 puestos de trabajo menos desde 2023

La producción retrocede casi nueve veces más que el promedio industrial, la capacidad ociosa se sostiene en 45,3% y la Federación de Industrias Textiles Argentinas advierte que el sector explica la mitad de los despidos de toda la industria. Empresarios y analistas coinciden en que la demanda doméstica no muestra señales de reactivación en el corto plazo.

Por Omar ZelarayánCampo y producción · · hace 51 min
La textil acumula un derrumbe del 22,6% en lo que va del año y suma 28.000 puestos de trabajo menos desde 2023

La industria textil atraviesa en 2026 su peor performance productiva desde la salida de la pandemia, con una caída acumulada del 22,6% entre enero y julio, según el relevamiento difundido por la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA). El retroceso, que se profundiza en un contexto de derrumbe del consumo masivo, multiplica por casi nueve la baja registrada por el conjunto de la industria manufacturera en el mismo período y deja al descubierto un desfasaje estructural entre la oferta y la demanda interna.

La fotografía del sector se completa con un nivel de actividad en julio que ubica a las plantas operando al 45,3% de su capacidad instalada, 12,9 puntos por debajo del promedio del resto de la industria, que alcanzó el 58,2%. De acuerdo con los registros de FITA, las fábricas textiles vienen moviéndose desde 2024 en una franja de aprovechamiento de entre el 30% y el 50%, cuando en 2023 ese rango oscilaba entre el 50% y el 60%. La diferencia de diez puntos promedio implica turnos cerrados, líneas paralizadas y suspensiones rotativas que, mes a mes, se traducen en menos personal ocupado.

Tejidos, empleo y empresas: los tres planos del ajuste

Dentro del complejo, el segmento de tejidos y acabados es el más golpeado, con una contracción acumulada de 35,1% en los primeros siete meses del año, más de diez puntos por encima de la media del rubro. El dato confirma que la caída no se distribuye de manera uniforme: las primeras etapas del proceso productivo son las que más sufren el parate de los talleres de confección y la retracción de las marcas que tercerizan en la Argentina.

  • Empleo formal: 92.531 puestos registrados en junio en el complejo textil, confección, cuero y calzado, con una pérdida de 1.284 trabajadores frente a mayo y 16.536 menos en la comparación interanual.
  • Acumulado desde diciembre de 2023: 28.322 empleos menos en el sector, que explica el 50% de los puestos perdidos mes a mes en toda la industria, pese a representar apenas el 8,4% del empleo industrial total.
  • Establecimientos: 4.282 unidades activas en junio entre textil y confección, 517 menos que un año atrás; desde diciembre de 2023 cerraron 770 locales, el 67% de ellos en los últimos doce meses.
“Con las crisis fuertes que hubo, el consumo nunca disminuyó a los niveles que ha disminuido en este momento, por lo menos en el área textil. En todas esas, se salió adelante en corto tiempo.”Ricardo Kuchikian, presidente de Cocot Dufour

Kuchikian, al frente de una de las firmas más antiguas del rubro, describió la coyuntura como la más crítica desde la fundación de la empresa y recordó que recesiones previas, incluidas las hiperinflaciones de los años ochenta y noventa, terminaron revertiéndose en plazos relativamente cortos. En el ciclo actual, en cambio, la rueda de la demanda no termina de engranar: las familias ajustan el gasto en indumentaria, las marcas desdoblan colecciones para no sobrestockarse y los talleres reciben cada vez menos órdenes. Para el directivo, la señal de alerta más clara es que, aun cuando las empresas invierten en diseño, logística y canales digitales, el esfuerzo no se traduce en ventas.

La mirada técnica coincide con el diagnóstico empresario. Según los técnicos de la Fundación Observatorio PyME, que monitorea de cerca la evolución de las pequeñas y medianas manufactureras, la cadena textil opera con un nivel de ociosa que vuelve inviable sostener turnos completos sin financiamiento bancario. Las fuentes consultadas por este medio advierten que, mientras la canasta básica acumula subas de dos dígitos y el salario real se mantiene por debajo de los valores de 2023, el volumen de prendas vendidas en los locales físicos retrocede a mínimos de la última década.

Qué hace el productor esta semana

En un contexto donde la demanda no convalida los aumentos de precio ni los volúmenes previos, los talleres de confección evalúan recortar la producción de la temporada primavera-verano 2026, mientras varias plantas de tejidos programan paradas técnicas no programadas. Las empresas proveedoras de hilados, en tanto, reabren la discusión sobre suspensión de personal y reducción de turnos para evitar acumular stock que luego se malvenda en outlets. El sector mira los próximos indicadores de consumo masivo y la evolución del salario real como las dos llaves que podrían destrabar, o profundizar, la crisis más larga que haya atravesado la industria textil argentina en los últimos cuarenta años.

OZ
Omar ZelarayánCampo y producción

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