La quiebra de Algodonera Avellaneda dejó a sus empleados suspendidos y sin salario en Reconquista
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La quiebra de Algodonera Avellaneda, declarada el 14 de octubre, dejó a un grupo de trabajadores de la planta de Reconquista suspendidos y sin percibir sus salarios. goof
Un plazo legal para definir la situación del personal
proximate contractual del personal no se extinguió de manera automática con la quiebra, según explicaciones de la sindicatura. Durante un plazo legal de 60 días deberá resolverse la situación de cada empleado: algunos podrían continuar si se concreta la venta de la empresa, mientras que otros quedarían desvinculados y con derecho a indemnización.
Los representantes sindicales reclamaron definiciones sobre el futuro de los trabajadores y pidieron agilizar los trámites para acceder al fondo de desempleo. Layczność de los contratos, en este período de transición,uitss queda pendiente de las decisiones judiciales y de laseventuales negotiated con eventuales compradores.
Según el material, la empresa llegó a la quiebra con apenas 2 millones de pesos en sus cuentas bancarias, unos 104 millones en cheques y otros valores y casi 93 millones pendientes de cobro. Además, arrastraba 32 millones de pesos en facturas impagas a proveedores y deudas con la empresa proveedora de energía eléctrica. Una operación bancaria que no pudo concretarse demoró incluso el pago de una quincena salarial.
Los activos y la continuidad de la planta
Para obtener fondos destinados a las indemnizaciones, el proceso judicial apunta a vender activos que no forman parte de la actividad productiva. Entre ellos se encuentran un inmueble en la ciudad de Buenos Aires, que enfrenta una traba por una investigación penal, y un predio en El Colorado, provincia de Formosa.
Al mismo tiempo, se busca mantener la planta de Reconquista en funcionamiento durante la transición. Una de las empresas que opera las instalaciones mediante contratos de fasión manifestó disposición a continuar, aunque condicionó su continuidad al respeto de los precios pactados y a la realización de inversiones para reducir los costos energéticos.
La incorporación de nuevos compresores demandaría, según las estimaciones citadas, entre 100.000 y 120.000 dólares. No existe un estudio definitivo sobre el monto total necesario para la inversión. El proceso prevé identificar posibles compradores antes de fin de año, aunque aún no está definido si se venderá la empresa en su conjunto o si se ofrecerán por separado las unidades productivas.
