La mora de las familias trepó al 12,81% en agosto y se consolida entre los registros más altos de las últimas dos décadas
El incumplimiento en el pago de créditos de los hogares apenas cedió 0,13 puntos frente a julio, pero acumula un salto interanual de 6,21 puntos. Un relevamiento de la Fundación Pensar advierte que más de un tercio de los préstamos familiares se destinó a alimentos y gastos del hogar.
La mora de las familias en el sistema financiero cerró agosto en 12,81%, apenas 0,13 puntos porcentuales por debajo del registro de julio, según datos del Banco Central de la República Argentina. El indicador, de todos modos, se mantiene entre los valores más elevados de los últimos veinte años y casi duplicó el nivel de un año atrás: en agosto de 2025 se ubicaba en 6,6%, lo que representa un incremento interanual de 6,21 puntos. Vamos a los números: el ratio total de irregularidad del crédito al sector privado se ubicó en 7,75%, prácticamente sin variación frente al 7,73% de julio, aunque la composición interna muestra un peso creciente de las familias frente a las empresas.
El contraste entre hogares y empresas resulta elocuente. Mientras la mora de las familias se mantiene en torno al 13%, la de las empresas cerró agosto en 3,8%, con una suba de 0,18 puntos respecto de julio. Esa brecha, que históricamente existió, se ensanchó de manera pronunciada en el último año y refleja un cambio en la dinámica del crédito: las compañías financian capital de trabajo e inversión, en tanto que los hogares tomaron deuda —en muchos casos— para sostener consumos básicos frente a la pérdida de poder adquisitivo.
Qué hacen las familias con el crédito que toman
- 26% lo destinó principalmente a comprar alimentos.
- 21% lo usó para cubrir gastos cotidianos del hogar.
- 15% lo tomó para pagar servicios, impuestos u otras obligaciones.
- 14% lo solicitó para cancelar otras deudas.
El dato surge de un relevamiento de la Fundación Pensar y describe un fenómeno que redefinió el uso social del crédito: el financiamiento dejó de ser una herramienta de consumo durable o inversión para convertirse, en buena parte, en un mecanismo de subsistencia. Los segmentos de menores ingresos son los más afectados: el atraso en los pagos alcanza al 72% de esa franja, frente al 30% entre los hogares de mayores ingresos, lo que evidencia una distribución regresiva del problema.
El comercio minorista, donde la mora casi se duplica
El deterioro también se mide en las propias bocas de venta. Según un análisis de la consultora EcoGo sobre la Central de Deudores del BCRA y estadísticas del INDEC, el 44,8% de los créditos otorgados por supermercados y cadenas de electrodomésticos se encontraba en agosto en situación irregular, casi el doble del 23,3% que registraba en el mismo mes de 2025. El dato refleja que el encarecimiento de las cuotas —producto de las subas de tasas y del ajuste de precios— superó la capacidad de pago de buena parte de los clientes.
“Se tocó el pico de la mora y nosotros la vemos bajando. Este año no va a bajar sustancialmente. Va a bajar muy de a poco, y va a terminar en un número más alto del que empezó.”Fabián Kon, CEO del Grupo Galicia
Asesoramiento gratuito en la Ciudad
En paralelo, la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires anunció que realizará el martes un operativo de asesoramiento gratuito en barrios porteños. Especialistas en endeudamiento, morosidad y finanzas personales atenderán consultas en el Club Giuffra, Perú 1243, en el barrio de San Telmo. La jornada se inscribe en un contexto en el que, según el promedio nacional que surge de los datos oficiales, el ratio total del sistema ya se ubica entre los registros más altos de los últimos veinte años y consolida una tendencia que las entidades financieras prevén corregir recién de manera gradual en los próximos meses.
