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Lunes, 12 de octubre de 2026
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Jim Henson, el tipo que entendió algo que Hollywood todavía no entiende

Murió joven, dejó un imperio de títeres y una pregunta que la pantalla actual no sabe responder: ¿se puede hacer humor absurdo sin perder ternura?

Por Lorena RoblesCultura y espectáculos · · hace 1 h
Jim Henson, el tipo que entendió algo que Hollywood todavía no entiende

A veces uno mira la grilla de los streamings, ve cuarenta mil productos con marionetas digitales y se pregunta cómo llegamos hasta acá. La respuesta tiene nombre y apellido: Jim Henson, un titiritero que a los 17 años se plantó delante de una cámara por primera vez en un programa que duró exactamente lo que dura un suspiro: tres semanas. Después de eso, no se quedó llorando: armó Sam and Friends junto a Jane Nebel, se casó con ella y empezó a construir algo que nadie le había pedido. El resto es historia, pero una historia que vale la entrada, no la mitad.

La regla de oro: nunca matar al pibe que llevás adentro

Henson decía algo que sonaba a frase de taza de café pero que en realidad era un manual de vida: la gente más sofisticada que conozco son todos niños por dentro. No lo decía con cursilería, lo decía en serio. Y lo aplicó. Sus Muppets no eran personajes para chicos que los adultos bancaban en silencio: eran personajes pensados para que un nio de cinco años se cague de risa y un tipo de cincuenta se emocione en el mismo segundo. Pocas cosas más difíciles de lograr que esa.

“Los personajes más interesantes que he creado tienen una fijación o un rasgo que podés exagerar. En lo que exagerás, se vuelve divertido y la gente ve ese rasgo en sí mismos.”Jim Henson

El absurdo como método, no como chiste

Lo que Henson proponía era bastante más profundo que tirar chistes sin ton ni son. Absurdo, decía él, es tomar lo que es realmente la vida y llevarlo a una abstracción que la gente reconozca. La frase es de libro de Filosofía, pero aplicada a una rana neurótica y a un cerdo inseguro funciona mejor que cualquier tratado. Esa era la trampa: el disparate como puerta de entrada a algo real. Hoy, cuando uno mira la televisión familiar, lo que encuentra es o bien solemnidad insoportable o bien payasadas sin gracia. Henson hubiera dicho que las dos cosas son aburridas.

  • Henson debutó como titiritero a los 17 en un programa que duró tres semanas en pantalla.
  • Junto a Jane Nebel creó Sam and Friends, la semilla de todo lo que vino después.
  • Construyó los Muppets, Barrio Sésamo y Fraggle Rock, entre otros clásicos.
  • Su principio creativo era exagerar un rasgo humano hasta volverlo reconocible y divertido.
  • Falleció en mayo de 1990, a los 53, por un choque tóxico derivado de una infección bacteriana.
  • Disney incorporó su catálogo décadas más tarde, pero el método original sigue sin herederos claros.

La pregunta que nadie quiere hacerse

Henson murió en plena producción, con proyectos en marcha y un laboratorio de ideas que todavía daba frutos. Pero la pregunta que deja abierta su trayectoria es de las que incomodan: el formato que construyó, esa combinación de humor absurdo y ternura que funcionaba cruzando generaciones, ¿tiene equivalente hoy? Yo miro la pantalla y no lo encuentro. Veo nostalgia, veo refritos, veo marca registrada. Lo que no veo es a un tipo que se anime a meterle a los chicos una rana filosófica sin pedir permiso. Por eso, mientras tanto, me quedo con los originales. Y le mando un aplauso a quien corresponda: al tipo que entendió que hacer reír a un nio y a su viejo al mismo tiempo era el truco más difícil del mundo, y lo hizo parecer fácil.

LR
Lorena RoblesCultura y espectáculos

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