Jamaica, la isla que le habla al argentino que quiere mover el cuerpo y el alma
Playas sin sargazo, cafetales de altura, más de 150 excursiones y conexiones directas desde seis ciudades del país. Una recorrida por el destino caribeño que, según la propia oficina de turismo, tiene al turismo argentino como principal motor latinoamericano.
Estoy en Tafí del Valle, mirando el valle desde el balcón de casa, y la verdad es que cuesta imaginar el contraste: pasar del aire fresco de las montañas tucumanas a las aguas tibias del Caribe. Pero este oficio tiene esas cosas, y hoy me toca contarles por qué Jamaica viene haciendo ruido fuerte entre los viajeros de nuestra región, con Argentina encabezando la lista de compradores.
Así lo confirmó Luciana Alonso, gerente de ventas para Latinoamérica de la Oficina de Turismo de Jamaica, en una charla que dejó una frase muy clara sobre cómo nos ven del otro lado: "Al argentino le gusta conocer un poco del destino también, le gusta salir, caminar, hacer compras, sentarse en un bar, tomarse un trago en una linda playa. Y Jamaica es mucho más que solamente sol y playa".
Más de 150 experiencias para los que no se quedan en la reposera
La isla presume una oferta que supera las 150 excursiones y actividades, concentradas sobre todo en la zona de Ocho Ríos. La lista es larga y tentadora: tirolesa, rappel, rafting por ríos de agua cristalina, ecoturismo y parques de aventura pensados para soltar adrenalina. Para los que prefieren bajar los cambios, hay recorridos gastronómicos con degustación de chocolates artesanales, sabores locales bien condimentados y visitas a destilerías donde el ron se sigue haciendo como hace décadas.
- Tirolesa y rappel en Ocho Ríos.
- Rafting en ríos de agua cristalina.
- Ecoturismo y parques de aventura.
- Recorridos gastronómicos con chocolates y especias.
- Visitas a destilerías de ron tradicional.
- Senderismo y ciclismo por las Blue Mountains.
- Esnórquel y buceo en aguas calmas.
Geografía con contrastes marcados
Lo que más me llamó la atención es lo diverso del paisaje en pocas horas de viaje. En el interior se levantan las Blue Mountains, donde nace uno de los cafés más famosos del planeta, con circuitos de trekking y ciclismo que enamoran a los amantes de la montaña. En la costa, playas como las de Negril ofrecen aguas calmas, sin oleaje fuerte y, según remarcaron desde la oficina de turismo, sin sargazo, lo que las vuelve un lugar seguro para ir en familia y para meterse a hacer esnórquel o buceo sin sobresaltos.
Cultura, personajes y un rincón inesperado para los fans de 007
La isla también se cuenta desde su gente y su historia. En Kingston funciona el museo dedicado a Bob Marley, la figura que más identificó a Jamaica con el mundo. En Ocho Ríos se puede visitar GoldenEye, la residencia histórica donde Ian Fleming escribió las novelas de James Bond, una visita que a más de un lector le va a erizar la piel. La tradición atlética también tiene lo suyo: hay circuitos de running y ciclismo vinculados a figuras del atletismo mundial, una movida que sorprende para un destino conocido sobre todo por su música.
Cuánto cuesta y cómo se llega desde Argentina
Para los que se están preguntando lo de siempre, la conexión es bastante más simple de lo que uno imagina. Copa Airlines opera vuelos semanales hacia los aeropuertos de Montego Bay y Kingston con escala en Ciudad de Panamá, y el servicio está disponible desde Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Salta, Tucumán y Rosario. La hotelería cubre un abanico amplio: complejos de lujo, propuestas solo para adultos y paquetes familiares con opciones para distintos presupuestos. Los precios varían según temporada y tipo de alojamiento, así que conviene consultar paquetes con agencias que trabajen el Caribe hace tiempo.
La voz del lugareño
Antes de cerrar, consulté a Delroy, un guía con el que estuve charlando vía mail sobre cómo recibe Jamaica a los argentinos: "Acá los tratamos como hermanos, nos enorgullece que se interesen por nuestra música, nuestra comida y nuestras montañas, no solo por la playa. Si vienen, dense tiempo para conocer Ocho Ríos de verdad, caminar el mercado, subir al Dunn's River Falls y sentarse a tomar un café Blue Mountain en una finca. Eso no se olvida nunca".
