Hurkacz lo expuso en una hora y media y Djokovic se quedó sin margen para llegar a las Finales
El polaco le ganó 6-4 y 6-3 en el debut del serbio en el Masters 1000 de Shanghái, que arrastró molestias físicas. A los 39 años, el campeón de 102 títulos necesita hacer un buen papel en París para meterse entre los ocho mejores del año.
Vine a contarles lo que vi y lo que me dejó la caída más inesperada del circuito en esta semana. Hurkacz entró a la cancha con la decisión de no dejar respirar a Djokovic. Y lo cumplió. Lo apabulló con el servicio, le manejó los tiempos y se lo llevó por 6-4 y 6-3 en poco más de una hora y media. Sin paliativos. Sin discusiones.
Minuto cero: el aviso polaco
El primer set arrancó y ya quedó claro el plan. Hurkacz sacó con potencia, le comió el lado de la revés a Djokovic y le rompió el servicio en el momento justo. El serbio intentó responder, pero las molestias físicas aparecieron temprano. La movilidad no fue la de siempre. Y el polaco, que venía con el partido tenaz en la cabeza, no perdonó.
6-3 y a cobrar
El segundo set fue más de lo mismo. Hurkacz, con su juego correcto, no le dio aire. Djokovic se quedó sin respuestas, sin potencia, sin el tenis de los grandes días. Se fue en su debut en Shanghái con una imagen que preocupa. La misma imagen que dejó en varios tramos de 2025.
- Hurkacz lo ganó 6-4 y 6-3 en algo más de una hora y media.
- Fue la primera ronda del Masters 1000 de Shanghái.
- Djokovic mostró problemas físicos durante todo el encuentro.
- Llegaba con el envión del título en Pekín, el número 102 de su carrera.
- Era su primer trofeo en once meses.
Ahora viene lo más espinoso del calendario para él. La carrera hacia las ATP Finals se le complicó. Zverev y Alcaraz ya tienen su lugar asegurado entre los ocho mejores. El serbio necesita sumar fuerte en el Masters 1000 de París, el último de la categoría, que arranca en los primeros días de noviembre. Si no levanta, se queda afuera del Torneo de Maestros por primera vez en mucho tiempo.
El dato del clásico
Miren esto, lectores: Djokovic acumula 24 presencias en las ATP Finals y fue campeón en siete ocasiones. Una hegemonía que muy pocos en la historia del tenis pueden mostrar. Por eso, verlo en esta situación, peleando por meterse en el Masters de fin de año, tiene un peso especial. Y también tiene su costado de para los rivales: los que durante años lo vieron ganar todo ahora lo ven transpirar para clasificar. A mí, personalmente, no me genera lástima. Sí, en cambio, una sana sonrisa. Hasta el más grande, cuando el cuerpo le pasa factura, tiene que transpirar la camiseta para estar en la foto. Hurkacz lo entendió rápido. Y lo expuso sin anestesia.
