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Hay un tipo cantando covers en bodas y otra cosa: le robaron una canción que es un éxito

Paul Rudd y Nick Jonas protagonizan "Power Ballad", la comedia dramática musical que ya está en HBO Max y que se anima a preguntar quién es el dueño real de un hit.

Por Lorena RoblesCultura y espectáculos · 24 de septiembre de 2026 · hace 2 h

Cada vez que un festival anuncia una grilla con dos famosos que nadie esperaba ver juntos, uno ya sabe que la cosa va a terminar en impostura y banda sonora. En este caso ni siquiera hace falta festival: la película "Power Ballad" llegó a HBO Max con Paul Rudd haciendo de músico de bodas y Nick Jonas haciendo de estrella del pop, y el conflicto arranca justamente donde a la industria musical le tiembla la muñeca: en el crédito de autor de una canción.

De covers de casamiento a autoría fantasma

La historia sigue a Rick, un cantante irlandés que en otra vida soñó con los escenarios grandes y hoy termina las noches animando casamientos con versiones de hits ajenos. Su vida cambia cuando aparece Danny, un artista de pop ya instalado en el Olimpo de las giras mundiales. Interpretado por Jonas, el personaje se cruza con Rudd en ese circuito de eventos donde la música suena más como adorno que como arte. Entre ambos nace algo más fuerte que una amistad: una sociedad para escribir canciones.

El problema empieza cuando una de esas composiciones se transforma en un éxito arrollador. Rick escucha su canción en todos lados, pero su nombre no aparece por ningún lado en los créditos. Ahí se planta la película, con una pregunta que en la industria no es nueva pero que acá se cuenta con buena mezcla de comedia, drama y canciones: a quién le pertenece de verdad una melodía cuando el sistema se ocupa de borrarte del mapa.

Una propuesta para fans del oficio musical

  • Protagonistas: Paul Rudd como Rick, un músico de bodas con sueños rockeros postergados, y Nick Jonas como Danny, una estrella del pop con el mundo a sus pies.
  • Dirección: a cargo de Carney, con tono de comedia dramática musical y algo más de hora y media de duración.
  • Conflicto central: una canción escrita por Rick se vuelve un éxito sin que él reciba crédito alguno, lo que abre el debate sobre autoría y reconocimiento.
  • Disponible: en HBO Max, tras su paso por la pantalla grande.
  • Para ver si: te interesa el detrás de escena del negocio musical y las historias de creadores que quedaron afuera del reparto de gloria.

Mi veredicto: vale la entrada, aunque sea la del streaming. La dupla Rudd Jonas funciona sin estridencias, el personaje de Rick tiene esa melancolía linda de los músicos que soñaron grande y terminaron cantando "Livin' on a Prayer" en una quinta de Bolívar, y la película se permite tomar un tema serio como la autoría sin dejar de hacer reír. No inventa la rueda, pero la hace rodar con oficio.

Y ya que estamos, una mención merecida para quien se tomó el trabajo de construir a Rick como alguien entrañable y no como un resentido de manual: ese acierto silencioso le saca el peso muerto al conflicto y le deja aire a la historia para respirar. No le pongo nombre porque la gracia está en que el espectador lo descubra solito, igual que uno descubre tarde que esa canción que tararea en el auto la escribió alguien a quien nunca le dieron un lugar en la tapa.

LR
Lorena RoblesCultura y espectáculos

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